martes, 29 de septiembre de 2009

Lignières, Eriador

(Castillo de Lignières, residencia en el exilio de S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón)

Los lectores de Tolkien no tendrán dificultad en identificar Eriador. Algo así es el país de Berry —nombre también familiar para los legitimistas—, pensamos mientras lo atravesamos camino del castillo de Lignières, entre los primeros colores del otoño.


En la tradición de sus antecesores, la acogida del Duque de Aranjuez a los españoles que lo visitan es siempre hospitalaria. Años de servicio a la Causa nos han llevado a Lignières en varias ocasiones. En esta ocupamos un cuarto presidido por la imagen de Santa Teresita del Niño Jesús (ella misma de familia legitimista, el Rey Don Jaime fue su primer devoto), y por el Crucifijo sobre la chimenea. En el ambiente, regio y familiar a un tiempo, sigue estando presente la Reina Doña Magdalena, madre de Don Sixto Enrique.


Como en otras habitaciones de Lignières —un castillo lleno de libros—, sobre el escritorio hay una pequeña biblioteca. Los Borbón Busset eran legitimistas de verdad, «blancos de España». Esa lealtad, el común servicio a la Cristiandad, la retiene su descendiente español, el actual señor del lugar. Dos títulos de esa estantería nos lo traen a la memoria: Le Drapeau de la France, Marius Sepet, París 1873. Recuerdos de cuando los monárquicos franceses, encabezados por el gran Enrique V, Conde de Chambord, rehusaron aceptar la infame bandera tricolor. Y un facsímil reciente, dedicado a Don Sixto Enrique de Borbón por su editor: Souvenirs de la Chouannerie, por J. Duchemin des Cepeaux, del original parisino de 1855. Lo abre una famosa cita del primer libro de los Macabeos, capítulo III, muy querida también de los carlistas: «Melius est nos mori in bello quam videre mala gentis nostrae et sanctorum».


Para Don Sixto Enrique, sin embargo, su condición de Infante de España supone a veces incomprensiones en una sociedad como la francesa, tan teñida de jacobinismo. Acaba de producirse una nueva escisión en la Acción Francesa. Los jóvenes promotores del Campamento Maxime Réal del Sarte, que se celebra anualmente en Lignières, se han separado del movimiento. El otro sector, en su órgano de prensa, les ha reprochado que se acojan a la protección de «un príncipe español». Lo cual, siendo rigurosamente cierto, no anula lo que decía Carlos VII, espejo de españoles castizos: que un Borbón nunca será enteramente extranjero en Francia.


Mas España está siempre presente en este exilio. En el comedor de diario, seguramente la estancia más frecuentada, nos miran desde las paredes los Reyes de las Españas de las Casas de Austria y de Borbón. Desde un ángulo hace lo mismo un joven Don Alfonso Carlos, de Borbón y Austria Este. Fino de Jerez, tinto de rioja y habanos nos acompañan. En una estancia de al lado se apila la colección de El Correo Español, a los pies de un jinete carlista de la Tercera Guerra. El trabajo, la conversación, giran una y otra vez en torno a las Españas todas, de ambos lados del océano, casi enteramente bajo el poder —dejémonos llevar de la metáfora inicial— de Mordor. Yugo infamante que es necesario sacudir, antes de que sea tarde.


Urge, de veras, el retorno del Rey.

Luis Infante

sábado, 26 de septiembre de 2009

La única conciencia del mundo

El fenómeno de la aparición de la opinión pública sólo puede ser entendido desde el hundimiento de un orden simbólico anterior. La desaparición de una sociedad artículada y jerarquizada, deja libres las "auto-representaciones" del mundo. Desaparacen las autoridades tradicionales y su vacío es ocupado por un conjunto de opiniones sobre la realidad. Sorokin propone como origen del reino de la opnión pública el hundimiento de una estructura social capaz, por sí misma, de elaborar un consenso sobre la interpretación del mundo. La aparición de la opinión pública coincide con la relativización del sistema de valores de una sociedad, entonces: "Con todos los valores atomizados, cualquier genuina, autorizada y vinculante "opinión pública" y "conciencia del mundo", tendrá que desaparecer. Su puesto ha de ser ocupado por una multitud de contradictorias "opiniones" de facciones carentes de escrúpulos y por las "pseudo conciencias" de los grupos de presión"...

La opinión pública no deja de ser un mecanismo de control social y valorativo que acaba matando el propio espíritu democrático. Spengler, al respecto anuncia que: "El sufragio universal no contiene ningún derecho real, ni siquiera el de elegir entre los partidos; porque los poderes alimentados por el sufragio dominan, merced al dinero, todos los medios espirituales de la palabra y de la prensa, y de esta suerte desvían a su gusto la opinión del individuo sobre los partidos, mientras que, por otra parte, disponiendo de los cargos, la influencia y las leyes, educan un plantel de partidarios incondicionales que elimina a los restantes y los reduce a un cansancio electoral que ni en las grandes crisis puede ya ser superado".

La opinión pública es la configuradora de la verdad del momento, una verdad efímera que se fundamenta en la capacidad re-interpretadora de los medios. Pero es mucho más, tiende al configurar el sistema educativo y las codificaciones simbólicas primarias. Así se confirma que la democracia es un estado de conciencia, donde la conciencia de los individuos se va modulando, articulando y configurando en torno a una representación del mundo homogénea y políticamente correcta...

Hoy la política de reflexión y de participación ha sido sustituida por la política espectacular, donde el ciudadano no aspira a participar en el gobierno de la vida pública sino a refrendar a los profesionales de la política en función de los sentimientos e impresiones causados por las campañas electorales... Con los media-política, los ciudadanos se han infantilizado, y ya no se comprometen en la vida pública y son alienados y manipulados a través de artilugios e imágenes; la democracia se ha desnaturalizado y pervertido...

La dominación mediática al servicio de la estructura de poder lleva no sólo a la apolitización, sino la aniquilación de todo símbolo de identificación colectiva e histórica...La ausencia de criterios históricos, morales y sociales verdaderamente comunes consolida el individualismo. La participación política se reduce a una incidental y breve participación electoral cada cuatro años de individuos modulados en el sentimentalismo, en cuanto que afectividad regulable, y no por la racionalidad o la experiencia histórica...

El mundo feliz de Huxley es mucho más real hoy que cuando lo soñó su autor. Es un mundo feliz fundado en la disolución de lo social y en la consagración del individualismo; fundado en la despreocupación de los hombres por su propio destino colectivo y capaz de arrojarse en brazos de un abstracto universalismo. El triunfo de un democratismo universal está apunto de realizarse sin la participación del hombre concreto. En un mundo donde el ocio sustituye a la política, donde efímeras satisfacciones nieblan nuestra percepción de la realidad; donde la razón ha sido sustituida por el sentimiento; donde la afectividad está siendo modulada mediáticamente; donde lo concreto es sustituido por lo abstracto; donde la educación , en su sentido tradicional, ha fracasado y donde la política ha muerto.

Javier Barraycoa. Sobre el poder en la modernidad y la posmodernidad ed Scire

CATALUNYA, AMÈRICA I LA HISPANITAT.

Con ocasión del 12 de octubre El Matiner Carlí inicia la publicación de una serie de artículos sobre la Hispanidad. Iniciamos la serie con un trabajo publicado en la revista Esclat sobre la significación del Principado de Cataluña en tan magna epopeya. El Matiner Carlí no comparte la totalidad de usos terminológicos ni la valoración de algunos personajes de la Reinaixença citados. No obstante es un trabajo aproximativo del máximo interés.

“¡Colom! També l’estrella del mar aquí invocava,
l’estrella que la terra promesa li ha mostrat,
per ço en lo primer temple que América fundava
se col la Moreneta gentil de Montserrat”.
Mossèn Cinto Verdaguer

“...la colonització indiana és de totes les nacionalitats espanyoles: de totes elles són els missioners, soldats i negociants que lluiten, descobreixen, governen, funden i poblen: diguem-ho ambels seus mots: el descobriment d’Amèrica esdevngué aliança i base d’interés comú, contribuint poderosament a la unitat d’Espanya. I en va colom anomenà Hispaniola (i no Castellana) la primera illa ocupada, en fer-ho, i ho sabés o no, deixà imprés en el descobriment el segell de consagració de la unitat d’Espanya” (1).

Qui així es pronuncià fou en Víctor Balaguer, un dels pares de la Renaixença catalana, l’últim moviment català de profundes reivindicacions hispàniques, d’un hispanisme proy allunyat del castellanisme i del secesionisme.

Posteriorment, el nacionalisme propalat per Rovira i Virgili i tants d’altres, esnoerrà la vindicació hispánica de Catalunya, i ens ha portat fin l’actualitat on tot vestigi d’hispanitat és sinònim d’estranger i, per tant, poc o res relacionat amb Catalunya. Davant d’això reivindiquem que els catalans foren partíceps i protagonistes de la gran aventura hispánica que fou el descobriment d’Amèrica (2).

Fou Lluís de Santagel, membre de la Cort Catalano-Aragonesa, qui donà el recolçament econòmic a Cristòfor colom davant la negativa dels prohoms de Castella d’acometre l’aventura d’anar a les Indies. Els Reis Catòlics consentiren el viatge després de les presions del català Santagel. Un cop arribats dels seus primer viatge a América, Colom fou rebut a Barcelona, concretament al Saló del Tinell, tot i les poques cròniques que ens han arribat, el rebement que tributà el poble de Barcelona fou entusiasta.

Bernat de Boïl, català, ermità a Montserrat i conseller del rei Ferran el Catòlic, i dotze monjos (3) de Montserrat, emprengueren al costat de Colom el segon viatge a América. Boïl fou encomenat Vicari Apostòlic de les Indies Occidentals. Les tres primeres esglèsies fundades a América pels espanyols foren dedicades a Montserrat, Santa Tecla – patrona de Tarragona- i Santa Eulalia – patrona de Barcelona-.Però el cert és que el nacionalisme, el que nega és la participació dels catalans a la descoberta militar i que Castella ens apartà del comerç amb América (4). Davant de la poca consistencia dels plantejaments negacionistes de la presencia catalana, farem una petita però significativa relació de catalans conqueridors d’Amèrica (5).

El que crida l’atenció, és que fos un català, Jaume Ferrer de Blanes (fill de Vidreres) qui fos nomenat pels Reis Catòlics el 1493 per tal de fixar els límits entre Espanya i Portugal a l’Amèrica recent descoberta –qüestió arranjada pel Tractat de Tordesillas el 1494-.

El primer català a América fou Ramon Pané (s. XV, Santa Maria d’Ullà?), lloctinent de Colom i fou el primer home en publicar un escrit sobre els costums i les llengües d’un poble d’Àmèrica (6), i fou el primer en parlar una llengua americana. Com a militars sobresurten: Joan Orpí i Pou (Piera, 1593), conqueridor de les zones d’Unare i Aragua, fundà Nueva Barcelona i San Pedro Mártir. Aquesta zona fou anomenada “Nueva Cataluña” però després va passar a la jurisdicció de Cunamà; Pere Margarit (Castell de l’Empordà, s. XV), company de Colom i cap de l’expedició militar, donà nom a les illes Margarites al Carib; Miquel Ballester (Tarragona, s. XV), alcalde de l’illa Hispaniola i inventor del primer enginy productor de sucre al 1498; Joan de Serrallonga (Igualada, s. XV), co-descobridor de “Terra Nova”; Joan Grau de Toloriu, mà dreta d’Hernan Cortés; Bartolomeu Ferrer, cap de l’expedició espanyola a Tehuantepec; Jaume Rasquí, cap de l’expedició a Río de la Plata; Miquel de Rifòs, mà dreta dels Cabot a les primeres expedicions; Pere Alberni i Teixidor (Tortosa, 1741), membre dels voluntaris catalans, va explorar el Pacífic Nord i descobrí una illa que batejà com Illa Catalana que avui dia s’anomena Catalan Island a la Columbia Británica; Pere Fages i Beleta (Guissona, 1734), coronel de l’exèrcit espanyol, gobernador de Califòrnia, aventurer i descobridor de Sacramento, el dessert de Mojave, Los Tulares, San Gabriel i moltíssims llocs més; Francesc Jorba i Ferran (Sant Sadurní, 1746), membre del cos de “Voluntaris de Catalunya”, fundà el poble de Yorba Linda; Esteve Rodríguez i Miró (1744), tinent coronel, fundà Nou Madrid a Mirrouri, Monroe a partir de l’originari Font Miró i Sant Stephen a partir del Fort de Sant Esteve). I així moltíssims més catalans a l’aventura americana.

Com a comerciants, esmentar Joan Claret (Barcelona, s. XVI), que dedicà la major part de la seva fortuna personal a financiar expedicions a América, com la de la familia Cabot a Río de la Plata; Salvador Samà i Martí (Vilanova, 1797), coronel de l’exèrcit, fundà el Banc Espanyol a Cuba i el dic de l’Havana.El funcionariat també tingué una gran ampla representació catalana, encapçalada pel català més conegut de l’aventura americana, en Gaspar de Portolà i Rovira (Balaguer, 1717) (7), coronel de l’exèrcit i descobridor de la badia de San Francisco, San Diego i Monterrey. Fou també el gobernador de Califòrnia.; Gabriel Avilés i Fierro (Vic, 1735), capità general del Regne de Xile i Virrey del Río de la Plata i del perú (8); Pere Catany (Barcelona, 1750), president de la policia i seguretat de Mèxic i oidor de l’Audiència de la Nova Granada; Ambrosi Cerdà i Simó Pontero (fills de Barcelona del s. XVIII), oïdor a Xile el primer, i president de l’Audiència de Guatemala el segon; Esteve Miró i Sabater (s. XVIII), gobernador de Tucumán; Ignasi Sala, gobernador de Cartagena d’Indies; Pere Carbonell, gobernador de Veneçuela de 1792 a 1799; Joaquim d’Alòs, gobernador de Paraguai i comandant militar de Cuzco; Antoni Oleguer i Feliu, Virrey del Río de la Plata; Francesc Romà i Rossell (Barcelona, 1730), Virrey i Intendent de Yucatán.

I el funcionari més conegut que ha donat Catalunya ha estat Manuel Amat i Juyent (Vacarisses, 1707), Tinent General, fill del Marqués de Castellbell i cosí del Baró de Maldà. El 1761 fou designat president de l’Audiència de Lima i Virrey del Perú, creant un cos de l’exèrcit espanyol sota l’advocació de la Mare de Déu de Montserrat. Aquest cos destacarà en les expedicions de descoberta d’importants illes del Pacífic, com per exemple les de Tahití al 1771. El Virrey Amat tornà a Barcelona i construí la seva residencia, coneguda avui com el Palau de la Virreina.Com a historiador de la gesta hispànica sobresurt per damunt de tothom Joan Cristòfor Calbet i d’Estrella (Sabadell, 1505), escriptor i cronista reial de les Indies, membre de la Cort espanyola i preceptor dels prínceps. Va escriure una crónica sobre la conquesta del Perú, ‘Rebelión de Pizarro en Perú y vida de Don Pedro Gasca’, i fou el biògraf de l’emperador Carles V (9).

Com a eclesiàstics citar a Sant Antoni Maria Claret i Clarà (Sallent 1807), fundador dels Claretians, bisbe de Santiago de Cuba a on lluità en contra l’esclavitut, fou un destacat defensor de l’espanyolitat de l’illa (10), més tard fou nomenat confesor de la Reina Isabel i custodi del monestir de l’Escorial. Feliu de Tàrrega (Tàrrega, 1727), evangelitzador de l’Orinoco i Caroní, fundà San Pedro de Tipurúa; Josep Alemany i Cunill (Vic, 1814), evangelitzà Nevada, Califòrnia i UTA; Pere Claver i Sobocano (Verdú d’Urgell, 1580), conegut com Sant Pere Claver, missioner a Nova Granada i protector d’esclaus; Narcís Coll i Prat (Cornellà de Terri, 1754), arquebiste de Venezuela; Miquel Doménech i Veciana (Reus, 1816), missioner a Missouri; Francesc Fleix i Solans (Lleida, 1804), bisbe de Puerto Rico; Miquel Francesch (Barcelona, s. XVIII), missioner a Guatemala; Benet Garret i Arloví (Agramunt, 1665), bisbe de Nicaragua; Marià Martí i Estadella (Bràfim, 1719), bisbe de Puerto Rico; Benet Maria Moixó i Francolí (Cervera, 1763), bisbe de Charcas i auxiliar de Mitxoacan,, destacà en la lluita contra la insurrecció independentista; els jesuïtes Josep Paramàs, Bernat Ibáñez, Didac Gonzàlez i Josep Solís que evangelitzaren els indis guaranís de l’Alto Paraná el 1775. I molts altres capellans, frares, monjes o seglars que participaren en l’evangelització del nou continent.

Això no ha estat més que una breu relació de personatges catalans que junt amb extremenys, castellans, bascos o gallecs, forjaren la Hispanitat, concepte que Raholes, Sis Ales i Convergents ens volen escamotejar per convertir-la en una celebració vergonyosa i estranya als catalans.Per acabar, unes estrofes de l’Atlàntida de Mossen Cinto Verdaguer, de lectura obligatoria per a tots els hispanistes catalans, cant sublim a Catalunya, América i la Hispanitat:

“...Troba Colon navilis, i en llur tosca
ala afrontant, magnànim, la mar fosca,
la humanitat li dóna el nom de boig;
al geni que la duia, en sa volada
de promissió a la terra somniada,
com Moisés per les aigües del Mar Roig.

Lo savi ancià, que des d’un cim l’obira,
sent estremir lo cor com una lira;
veu de l’àngel d’Espanya, hermós i bell,
que ahir amb ses ales d’or cobrí a Granada,
eixamplar-les avui com l’estelada
i fer-ne l’ampla terra son mantell.

Veu murgonar amb l’espanyol imperi
l’arbre sant de la creu a altre hemisferi
i el món a la seva ombra reflorir;
encarnar-s’hi del cel la saviesa;
i diu a qui s’enlaira a sa escomesa:
-Vola, Colon...; ara jo puc morir!. (11)

Lo tocagaites del Bages

1). Víctor Balaguer. Conferencia pronunciada el 1892 i citada al llibre ‘Els catalans a les Indies’ de Josep Maria Beernades, 1992. Comissió América i Catalunya.
2). El percursor de la idea de la Hispanitat fou l’escriptor basc Ramón de Basterra Zabala. La primera commemoració del Dia de la Hispanitat celebrada a Espanya fou realitzada a Barcelona, a la casa d’Amèrica el 12 d’octubre de 1911. Aquesta iniciativa fou recollida pel periodista asturià José María González per tal de fer d’aquesta data festa nacional d’Espanya.3). El nacionalisme intenta negar la evidencia de la catalanitat dels primers evangelitzadors d’Amèrica. Podeu llegir ‘Els primers missioners d’Amèrica foren catalans?’ de Pere Català i Roca, Dalmau Editors.
4). ‘Cataluña en la carrera de las Indias’, Carlos Martínez Shaw. 1981.Es recomana el llibre d’aquest professor d’història de la Universitat de Barcelona, en el que demostra que Catalunya no fou esclosa del comerç amb América.
5). Per tenir una relació ampla de personatges, tot i la tergiversació nacionalista dels llibre, podeu mirar ‘200 catalans a les Amèriques’, Comissió Catalana del Cinquè Centenari del Descobriment d’Amèrica.
6). ‘Relación acerca de las antigüedades de los indios’. 1498.Tots els països americans tenen una escola dedicada a aquest català.
7). ‘Contribució a una biografia de Gaspar de Portolà’, J. Carner i Ribalta, Dalmau Editors. En aquest llibre ens parla que els catalans que els seguiren batejaren la terra descoberta com la terra de la calç i el forn (Califòrnia).ç
8). Fou conegut com el “Virrei devot” ja que posà fi a les “encomiendas” donant la llibertat i la propietat de la terra als indis guaranís. Creà el govern de Mairas.
9). Sobre aquest personatge podeu llegir ‘El català Joan Cristòfol Calvet d’Estrella’ de Puig i Pujol. Episodis de la història, de Dalmau Editors.
10). Carta adreçada al Bisbe de Vic Doctor Casadevall.
11). ‘L'Atlàntida’, Jacint Verdaguer, Conclusió, somni d’Isabel.

martes, 22 de septiembre de 2009

Meterse en política (II)

En la actualidad, en ciertos ámbitos del catolicismo "conservador" reina un espíritu anti político donde se llega a considerar que "un cristianismo puro" es aquel que renuncia a su dimensión histórica para reducirse al ámbito de lo privado y de la conciencia (a lo sumo familiar). O a la acción asistencial y cultural. Renunciando, así, a su doctrina social y política, renunciando al papel de corazón de la comunidad política, de fundamento del poder y la civilización para consagrar, en cambio, ese pretendido cristianismo "desalienado"y "puro" que considera la política algo ajeno a la religión (lo más con unos tintes de moralina burguesa). Un catolicismo burgués, individualista y a-histórico.

Será bueno rescatar este texto del Cardenal Newman, tan admirado en estos ambientes, como motivo de reflexión.

"Hablando estrictamente, la Iglesia cristiana, como sociedad visible, es necesariamente una fuerza política o un partido. Podrá ser un partido victorioso o un partido perseguido, pero siempre será un partido, anterior en existencia a las instituciones civiles de las que está rodeado, formidable e influyente a causa de su divinidad latente hasta el final de los tiempos. La garantía de permanencia se concedió desde el principio no meramente a la doctrina del Evangelio, sino a la Sociedad misma construida sobre la base de la doctrina, prediciendo no sólo la indestructibilidad del cristianismo, sino también del medio a través del cual había de manifestarse ante el mundo. Así el Cuerpo de la Iglesia es un medio señalado por Dios hacia la realización de las grandes bendiciones evangélicas. Los cristianos se apartan de su deber, o se vuelven políticos en un sentido ofensivo no cuando actúan como miembros de una comunidad, sino cuando lo hacen por fines temporales o de manera ilegal; no cuando adoptan la actitud de un partido, sino cuando se disgregan en muchos. Si los creyentes de la Iglesia primitiva no interfirieron en los actos del gobierno civil, fue simplemente porque no disponían de derechos civiles que les permitiesen legalmente hacerlo. Pero donde tienen derechos la situación es distinta, y la existencia de un espíritu mundano debe descubrirse no en que se usen estos derechos, sino en que se usen para fines distintos para los que fueron concebidos. Sin duda pueden existir justamente diferencias de opinión al juzgar el modo de ejercerlos en un caso particular, pero el principio mismo, el deber de usar sus derechos civiles en servicio de la religión, es evidente. Y puesto que hay una idea popular falsa, según la cual los cristianos, en cuanto tales, y especialmente el clero, no les conciernen los asuntos temporales, es conveniente aprovechar cualquier oportunidad para desmentir formalmente esa posición y para reclamar su demostración. En realidad, la iglesia fue instituida con el propósito expreso de intervenir o (como diría un hombre irreligioso) entrometerse en el mundo. Es un deber evidente de sus miembros no sólo asociarse internamente, sino también desarrollar esa unión interna en una guerra externa contra el espíritu del mal, ya sea en las cortes de los reyes o entre la multitud mezclada. Y, si no pueden hacer otra cosa, al menos pueden padecer por la verdad, y recordárselo a los hombres, infligiéndoles la tarea de perseguirles."

(Cardenal John Henry Newman. Los arrianos del siglo IV. en Persuadido por la Verdad. Ed Encuentro)

METERSE EN POLÍTICA (I)

Libro recomendado: La política, oficio del alma Miguel Ayuso, Ed Nueva Hispanidad

¿ESTATUT? ¿CHARLOTADAS INDEPENDENTISTAS? ¿CENTRALISMO? ¡CATALUÑA POR SUS FUEROS!

(Pinchar en la imagen)
CATALUNYA PELS FURS

En aquest dia en el que es commemora el reconeixement ferm dels Furs del Principat de Catalunya, el poble carlí català, en el mateix, vol fer pública la pròpia voluntat de restituir els Furs històrics dins els nostre gloriós sòl hispànic. En front de les manipulacions centralistes, separadores i dels atorgaments lliberals dels Estatuts d'autonomia, com si fossin poders de gràcia del poder central de l'estat, trasplantats al mateix poder centralista de l’autonomia contratradicional, Catalunya reclama el retorn dels seus drets històrics i de les seves llibertats llegítimes, concretes i cristianes, davant de la mendicitat dels abstractes drets de l'home. El reconeixement de la personalitat de Catalunya dins de Les Espanyes no minva l'unitat entre elles, ni la seva integritat, ni justifica l'intromissió a les legítimes llibertats d'altres regnes o regions. Es l'afirmació d'una multisecular identitat política que posseeix l'autèntica llibertat política dels tractadistes de la Corona d'Aragó contra les hostilitats dels revolucionaris.

Catalunya afirma la seva vocació catòlica e hispànica sense interferències, ni manipulacions. Afirma la seva identitat política i cultural sense concedir dret a cap tipus de mediacions absolutistes. I rebutja qualsevol intent antihispànic de nacionalisme antitradicional i cainnita contrari al autèntic pensament polític català i a la nostre identitat foral. A l'hora fem un crit per reivindicar que, els territoris catalans usurpats per l'estat lliberal francès retornin a Les Espanyes.

Barcelona a 3 desembre de 2004.
Aniversari del jurament dels Furs Catalans a Montserrat per S.M.C. Don Javier I

Junta Foral del Principado de Cataluña de las Juventudes Tradicionalistas

lunes, 21 de septiembre de 2009

RESTITUCIÓN.

El Matiner se complace en publicar esta colaboración del admirado Caballero de la Legitimidad Proscrita y gran historiador del Carlismo, don Manuel de Santa Cruz. Gracias y esperamos sea la primera de una larga serie.

La doctrina política tradicionalista de las relaciones del Estado con la sociedad fue resumida, genialmente, por el dirigente tradicionalista don José María Araúz de Robles en una sola palabra: "restitución". El Estado debe restituir a la sociedad tradicional las competencias y funciones que le ha ido usurpando progresivamente.

Telón de fondo de todo esta cuestión es el principio de subsidiariedad que dice que no puede sustraerse a las organizaciones sociales competencias y actividades que éstas pueden realizar por si mismas. Este principio, presente desde hace más de cien años en los principales documentos pontificios, es uno de los ejes del Derecho Público Cristiano y de la Doctrina Social de la Iglesia, que obligan en conciencia a todos los fieles. El Estado es subsidiario de la sociedad, y no al revés, como a veces parece y es, y se señala sin protestar.

El Estado en última instancia no es más que el soporte meramente burocrático que complica hasta la desesperación, con innumerables trabas por la multiplicación de las diversas administraciones (y por la falta de libertad municipal, aunque eso es otro tema), cualquier intento de vivificación de la sociedad. En estas condiciones, entre el puro individualismo liberal y el Estado burocrático, es muy difícil hacer presentes a las organizaciones de la sociedad, siempre condicionadas entre el mercado y el Estado. En cambio la restitución del principio de autoridad sería la garantía de armonización de las relaciones entre sociedad y Estado, sin el medro de la finanza y el capitalismo.

Ha habido situaciones en que las organizaciones libres y espontáneas de la sociedad estaban tan quebrantadas (guerras, catástrofes, etc.) que no podían realizar sus funciones, y entonces, el Estado, subsidiariamente, asumía competencias que normalmente no le corresponderían. Esto no quebrantaría el principio de subsidiariedad. Lo malo es que ese mismo Estado, vuelta la normalidad, retiene indefinida o injustificadamente esas funciones y en lugar de restituirlas las acumula.

Esta restitución es una operación necesaria para conseguir un equilibrio correcto entre las relaciones de la sociedad y el Estado. Pero a veces se produce un círculo vicioso. El crecimiento voraz del Estado debilita a la sociedad de la tal manera que, enferma de insuficiencia, se justifica, aparentemente, que el Estado siga "ayudándola" con nuevas confiscaciones. Hay que romper esa dinámica.

También forma parte de ese círculo vicioso que otras muchas veces la sociedad no alarga sus brazos hacia el Estado, mostrándole una terminal para recoger lo que éste le debe restituir. Faltan notables naturales, dirigentes, organizadores. Escasez o ausencia que al Estado le viene muy bien para justificar la retención y acumulación de lo que debería restituir. La sociedad en este caso es víctima culpable de sus propios errores.

Es, pues, nobilísima tarea fomentar desde la misma entraña de la sociedad las vocaciones de sus individuos a ser dirigentes en las más variadas actividades. Y vitalizar inmediatamente y ayudar a que se desarrollen los pequeños embriones de organizaciones libres que puedan surgir de manera silvestre, antes de que el propio Estado, voraz, las descubra y caiga en la tentación de aniquilarlas.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

J.R.R Tolkien, católico...y tradicionalista frente a la modernidad

"En el ámbito de la historia católica moderna, encontramos ciertos arquetipos que, indiscutiblemente, se reflejan en El Señor de los Anillos en el modo por él descrito. Aquellos que examinaremos son A- la era de la fe, o el estado orgánico; B- Iglesia versus Estado; C- el gran rey; D- el advenimiento de la modernidad y el rey mártir; E- la restauración (con éxito o con distinta suerte).

El concepto de sociedad como un todo orgánico, sin conflictos de clase, con una estructura comunal, ha caracterizado el pensamiento social católico desde la época del Imperio romano. En muchos aspectos , la Comarca representa perfectamente los ideales políticos y económicos de la Iglesia , expresados por León XIII en Rerum Novarum y por Pío XI enn Quadragesino anno. Autoridad tradicional (el Thain), limitada excepto en momentos de crisis, representación popular (el Alcalde de Cavada Grande), igualmente limitada; subsidiariedad; y sobre todo, mínima organización y conflicto. Es la clase de sociedad imaginada por los distributistas Belloc y Chesterton...

En la era de la fe, aunque tanto Iglesia como Estado estaban consagrados más o menos a los mismos fines, a menudo diferían en los medios para alcanzarlos. También entonces la naturaleza humana y la avaricia sembraban la discordia. En ocasiones la lucha a vida o muerte con el Islam se vio entorpecida por esas disputas. En El Señor de los Anillos vemos un reflejo de esas luchas en la tensión entre Gandalf y Denethor II. De hecho Gandalf participa en gran medida de la naturaleza del Papado. Él no pertenece a ninguna nación, y en un sentido muy literal es el caudillo de todos los pueblos libres y fieles. Esto es así porque su poder es mágico antes que temporal, igual que el del Papa es sacramental. El interés de Denethor es enteramente nacional. A su afirmación de que "no hay en el mundo donde hoy vivimos una meta más alta que el bien de Gondor", Gandalf replica " Yo no gobierno en ningún reino, ni en el de Gondor ni en ningún otro, grande o pequeño. Pero me preocupan todas las cosas de valor que hoy peligran en el mundo...Pues también yo soy un senecal". Así podría haber hablado Bonifacio VIII a Felipe el Hermoso, o Gregorio VII a Enrique IV o Inocencio III al rey Juan. Gandalf tamabién recuerda al Rey Pescador de las leyendas del Grial, símbolo de Pedro en la barca.

Por otra parte la imaginación católica siempre estuvo perseguida por la imagen de los grandes reyes, como Arturo, San Fernando III y San Luis IX. A éstos se les tenía por prototipos de lo que debía ser un buen gobernante... Los levantamientos antes mencionados destruyeron la unidad católica, dividieron la sociedad y destruyeron muchas cosas hermosas. El cierre de fronteras y otras medidas económicas pusieron fin a la naturaleza comunal de la sociedad occidental. Las grandes manifestaciones actuales de esas fuerzas de la modernidad son el capitalismo y el comunismo, con todo lo que representan...

Las ideas sociales a las que nos hemos referido antes fueron desmentidas por los acontecimientos históricos. Su final como hechos las transformó en esperanza. Esta esperanza acabó concentrándose en la causa del depuesto soberano, que, con su regreso al poder, volvería a poner las cosas en su lugar... Así, los jacobitas lucharon por los Estuardo en 1689-1690, 1715,1719 y 1745-1746; en España los carlistas se rebelaron en 1833-1839, durante las decadas de 1840 y 1850 y en 1872-1876. También desempeñaron un papel fundamental en la guerra civil española en el bando nacional. Chuans y Vendées mantuvieron una guerra de guerrillas contra la república francesa a lo largo de toda la Revolución; incluso en la actualidad florece el realismo francés. Los miguelistas de Portugal continuaron con su campaña de agitación primero contra la monarquía liberal y después y hasta el presente contra la república. Despues de la caída del Imperio austro-húngaro, los partidarios de los Habsburgo han alimentado sueños de restauración...

Sea como fuere, esas gentes anhelaban la restauración para restaurar la prominencia de la Iglesia, contener la industria, y revivir a los pequeños propietarios de tierras y el antiguo orden social...

Aragorn tiene éxito allí donde Carlos y los otros fracasaron. En lugar de la derrota y el llanto en el campo de Culloden, tenemos la victoria y el regocijo en el campo de Cormallen. En la tierra Media, la "buena vieja causa" triunfa. Los Dúnedain, tan semejantes por su historia a los jacobitas, carlistas y legitimistas, obtienen al final la victoria. De joven Pretendiente, Aragorn pasa a ser Carlomagno, restaurador del Imperio. De hecho, su reino restaurado tiene mucho en común con el renacimiento carolingio. No sería exagerado decir que eso es lo que todo católico tiene en la mente cuando considera los asuntos políticos. En la Tierra Media todas las cosas acaban bien porque el rey se solaza por sus fueros.

Hay otros símbolos: las fuerzas del Señor Oscuro pueden representar no solamente la modernidad, sino también el Islam, anterior gran enemigo de la Cristiandad; la torre de Guardia, Minas Tirith, puede ser vista como un símbolo de la Iglesia militante, de la Res Publica Christiana...

Por todas esas marcas distintivas El Señor de los Anillos es una obra sin duda católica como su autor pensaba, pero no sólo eso. Es la gran obra épica católica de esta era, digna de estar junto a las leyendas del Grial, La muerte de Arturo y Cuentos de Canterbury. Tolkien concibió su obra a la vez como un gran consuelo para el católico como individuo y un tributo a la grandeza y el poder duraderos de la tradición católica. En una época que ha visto el casi absoluto rechazo de la fe por la civilización que ella mismo creó, la perdidad de la fe de muchos católicos laicos y la aparente incertidumbre entre su jerarquía, El Señor de los Anillos nos asegura, tanto con su existencia como por su mensaje, que la oscuridad no triunfará para siempre."

(Charles A. Coulombe. El Señor de los Anillos: Una perspectiva católica, en J.R.R Tolkien Señor de la Tierra Media. Edición de Joseph Pearce.Ed Minotauro)

lunes, 14 de septiembre de 2009

ÚNETE Y COLABORA CON LA CAMPAÑA CONTRA EL LAICISMO.


Os recuerdo que podéis pedir pegatinas de la campaña contra el laicismo, en defensa del Crucifijo, a juventudescarlistas@yahoo.es, por muy poco dinero. Ahora que empieza el curso es el momento de aumentar la presión. Nosotros debemos encabezar y dirigir la resistencia. Os animo a todos a participar en esta campaña; llenando institutos, calles y plazas...pueblos y ciudades con los adhesivos de la campaña.

¡COLABORA! ¡ PIDE ADHESIVOS! ¡ÚNETE A LA CAMPAÑA CONTRA EL LAICISMO!

El fin de la política: El Bien Común; Verdad, Moral y Bienestar

"El interés público, acorde con la sana moral, deber ser la piedra de toque de las leyes, por lo cual debemos también fijar con exactitud cuál es el verdadero sentido de las palabras: interés público, bien público, felicidad pública...El bien público no puede ser otra cosa que la perfección de la sociedad. ¿En qué consiste esa perfección? La sociedad es una reunión de hombres; esta reunión será tanto más perfecta cuanto mayor sea la suma de perfección que se encuentre en el conjunto de sus individuos y cuanto mejor se halle distribuida esta suma entre todos los miembros. La sociedad es un ser moral; considerada en sí, y con separación de los individuos, no es más que un objeto abstracto; y, por consiguiente, la perfección de ella se ha de buscar, en último resultado, en los individuos que la componen. Luego la perfección de la sociedad es, en último análisis, la perfección del hombre, y será tanto más perfecta cuanto más contribuya a la perfección de los individuos.

Llevada la cuestión a este punto de vista, la resolución es muy sencilla: la perfección de la sociedad consiste en la organización más a propósito para el desarrollo simultaneo y armónico de todas las facultades del mayor número posible de los individuos que la componen. En el hombre hay entendimiento, cuyo objeto es la verdad; hay voluntad, cuya regla es la moral; hay necesidades sensibles, cuya satisfacción constituye el bienestar material. Y así, la sociedad será tanto más perfecta cuanta más verdad proporcione al entendimiento del mayor número , mejor moral a su voluntad, más cumplida satisfacción de las necesidades materiales.

Ahora podemos señalar exactamente el último termino de los adelantos sociales, de la civilización y de cuanto se expresa por estas palabras semejantes, diciendo que es: La mayor inteligencia posible para el mayor número posible; la mayor moralidad posible para el mayor número posible; el mayor bienestar posible para el mayor número posible.

Quítese una cualquiera de estas condiciones y la perfección desaparece. Un pueblo inteligente, pero sin moralidad, ni medios de subsistir, no se podría llamar perfecto; también dejaría mucho que desear el que fuese moral, pero al mismo tiempo ignorante y pobre; y mucho más todavía si, abundando de bienestar material , fuese inmoral e ignorante. Dadle inteligencia y moralidad, pero suponedle en la miseria, es digno de compasión; dadle inteligencia y bienestar, pero suponedle inmoral, merece desprecio; dadle, por fin, moralidad y bienestar, pero suponedle ignorante, será semejante a un hombre bueno, rico y tonto, lo que ciertamente no es modelo de la perfección humana."

(Jaime Balmes. Filosofía Elemental)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La economía católico-liberal

"Los verdaderos amigos del pueblo no son ni revolucionarios ni innovadores, sino tradicionalistas"
(San Pío X)

"El liberalismo católico lo espera todo de la reforma de las costumbres, y nada de la reforma de las leyes e instituciones. Al Estado, aunque se le conceda, de buena gana, una más o menos amplia intervención para frenar ciertas injusticias, se le niega el poder para oponerse decididamente a los vicios liberales del capitalismo (la supremacía del interés privado, de la libertad individual y de la concurrencia libre), que siempre sería en pro del bien común, del cual el liberalismo es enemigo inconciliable.

Creen que los deberes de la conciencia se imponen, son necesarios; por eso se llaman católicos. Pero también creen que se impone y es necesaria la libre concurrencia; por eso se llaman liberales. El católico-liberal no puede comprender que los "frenos de la religión y la moral" no bastan. El competidor honrado, pero débil, ha de verse oprimido por el competidor fuerte y sin conciencia, mientras la postura sin "frenos" de este último sea legal.

No se trata de pretender que el sentido del bien común sea la garantía absoluta para solucionar la vida económica, individual y colectiva. Pero un sistema que lo niega, o lo subordina al interés privado, acaba por matar la vida moral y religiosa de la sociedad. No se olvide que el materialismo económico, liberal o marxista, separa por esencia el orden moral del orden económico.

Dirán los católicos-liberales que no lo separan, pues lo creen necesario. Sin embargo, lo separan, en todo o en parte, jurídicamente, puesto que admiten, en todo o en parte, el materialismo económico. Sí, el materialismo económico se supone admitido mientras se rechaza el orden social de los cuerpos intermedios y la justa y debida intervención supletiva del Estado.

No han faltado quienes han querido hacer una absurda distinción entre obligación o deber de conciencia por una parte, y deber moral por otra, cuando son conceptos completamente sinónimos: todo cuando obliga a nuestra conciencia es un deber moral, y todo deber moral impone a nuestra conciencia una obligación a cumplir."

(Daniel Boira. Liberalismo y socialismo ante la doctrina católica.)

martes, 8 de septiembre de 2009

11 DE SETEMBRE: DÉU- PÀTRIA - FURS - REI.

"Los herederos de 1640 y de 1714 son en realidad los carlistas de la montaña catalana"
(Rovira i Virgili en Història dels Moviments nacionalistes)

Entre 1705 y 1714 Cataluña, con los pueblos de la Corona de Aragón, luchó no sólo por la sucesión de la Casa de Austria en el trono español, sino por los valores tradicionales frente a la modernidad europea del absolutismo. Heróica resistencia por las libertades tradicionales de las Españas hoy manipulada por el liberalismo burgués del actual nacionalismo catalán. Nacionalismo producto del romanticismo del siglo XIX, ajeno totalmente a nuestra historia y tradición.

Traducción castellana del Bando que Rafael Casanova y Antoni Villarroel mandaron pregonar por todas las calles de Barcelona el 11 de Septiembre de 1714:

«Se hace saber a todos generalmente, de parte de los tres Excelentísimos Comunes, considerando el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando así a los padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, haciendo seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia.

Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para el ejercicio de las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidos con todos los Señores que representan los Comunes, se pueda rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte.

Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan los presentes, y dan testimonio a las generaciones venideras, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, quejándose de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y extermine todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero así y todo se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la libertad, acudirán a los lugares señalados, a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España.

Y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparezca gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario llamar y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general que profane los Santos Templos, y al sacrificio de niños, mujeres y a los religiosos. Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad.

Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714».

Fuente histórica imprescindible para conocer la verdadera realidad de aquella histórica resistencia:

Sobre el catalanismo y su origen anti tradicional es imprescindible:

lunes, 7 de septiembre de 2009

La disolución de toda comunidad humana

"Nadie niega la existencia de Dios sino aquel a quien conviene que no le haya"
(San Agustín)

"La democracia liberal viene a ser, en fin, la consagración oficial del exilio como forma permanente de gobierno e ideal humano: la negación de un cimiento estable para la sociedad, la extirpación de las raíces, la supresión de los objetivos finales y de la trascendencia, la negación a priori de la sociedad como comunión en una fe y una esperanza, la eliminación de todo punto de referencia en la vida de los hombres. En la democracia moderna las convicciones se convierten en opiniones, el derecho es meramente positivo y circunstancial, y la autoridad en gerencia circunstancial. El único derecho que no figura en la Declaración de Derechos Humanos es el de sostener una verdad objetiva y edificar sobre ella una comunidad humana. En una conferencia sobre la Constitución española decía el profesor Sánchez Agesta que toda Constitución democrática arranca de una primera afirmación (o constatación): que los ciudadanos de ese país no están conformes entre sí, y que es, por lo tanto, necesario organizar ese desacuerdo mediante leyes "pluralistas"; es decir, establecer normas prácticas para acuerdos circunstanciales que permitan la convivencia. La comunidad nacional, según esto, se define por su limitación (no por lo que es, sino por lo que le falta), sacrificando a ese postulado el fondo y la coherencia última que precisa cualquier legislación , necesaria a todos, incluso a los disidentes. La comunidad nacional se define así como no-comunidad, con lo que se justifica desde los principios todo movimiento disgregador y "contestatario".

Pero una verdadera sociedad histórica, mientras permance en su ser, no es mera convivencia ni organización de medios. Es, ante todo, comunión profunda de fe, de anhelos y de emociones. Comunión también en un pasado, en una ejecutoria. Se piensa hoy a menudo que, puesto que los técnicos entienden de la gerencia y administraciónde los medios, es a ellos a quienes hay que confiar el gobierno de los pueblos. Lo cual sería como confiar a una computadora o un ordenador la dirección de una empresa. Las técnicas, como la inspiración de los artistas, nacen en el seno de una civilización, pero si sólo de técnicos y artistas hubiera dependido, jamas civilización habría irrumpido en el torrente de la historia, ni hubiera desempeñado un protagonismo histórico. La sociedad liberal, neutra y tecnocrática, vive de lo que queda en las conciencias y en las familias de fe y de comunidad auténtica, y se extinguirá, o será absorbida por otra, si llegan a secarse por entero esas raíces profundas. Ya que, como ha escrito Thibon, es " posible lanzarse al vacío, pero no lo es lanzarse desde el vacío".

(Rafael Gambra Ciudad, en El Exilio y el Reino)

jueves, 3 de septiembre de 2009

¡EL RETORNO DEL REY!

"Veo en vuestros ojos el mismo miedo que encogería mi corazón. Pudiera llegar el día en el que el valor de los hombres decayera y de que olvidáramos a nuestros compañeros y que rompiéramos los lazos de nuestra comunidad, pero hoy no es ese día. En que una manada de lobos revindicara su victoria sobre unas espadas y escudos rotos, pero hoy no es ese día. ¡Hoy, lucharemos!".
Arenga de Aragorn. El Retorno del Rey, libros V y VI (volúmen III) de El Señor de los Anillos.

“El carlismo tuvo arraigo popular gracias a su legitimismo dinástico, de tal modo que sin este hecho difícilmente hubiera aparecido en la historia española un movimiento político semejante, aunque su principal y más profunda motivación fuera religiosa. Podríamos encontrar semejanzas con otros movimientos antirrevolucionarios como la Vendée, los tiroleses de Austria o los cristeros de México. Pero estos casos, después de haber fracasado su levantamiento militar desaparecen como movimientos políticos. El carlismo, por el contrario, reaparece en la vida política española tras varias derrotas militares y largos períodos de paz en que se afirma que ha perdido toda su virtualidad. Se explica esta diferencia por el hecho de que la defensa de los principios político y religioso está íntimamente unida con la causa dinástica. Por ello Cuadrado puede afirmar que si ésta desapareciera su presencia se refugiaría “en las regiones inofensivas del pensamiento”.

Si se tratara de encontrar el medio para que desapareciera definitivamente el carlismo de la escena política española, habría que seguir aquella política que se propone desde El Conciliador. Hacer que desaparezcan las motivaciones dinásticas y de este modo se habrá conseguido que el carlismo no represente un permanente peligro de desestabilización política”.

(José Mª Alsina Roca. El Tradicionalismo Filosófico en España)


En 1986 tuvo lugar en El Escorial un Congreso para la unidad del Carlismo. En él, la Comunión Tradicionalista Carlista histórica acogió a los hasta entonces disidentes, pretendiendo unir a todos los sectores del tradicionalismo carlista: javieristas, octavistas, y sivattistas. El precio de tal unidad, resultó ser por una parte la injusticia y mentira histórica de dejar a un lado la realidad del reinado de S.M.C Javier I, y por otra el error estratégico de “hibernar la cuestión dinástica”. Error trágico, que de estratégico ha acabado invadiendo la esfera doctrinal, con la pretensión de hacer permanente tal afirmación. Este es el error político que ha invalidado toda la acción carlista desde ese congreso, amén de otros desenfoques doctrinales que se han ido sucediendo y que han llevado al fracaso total del “Congreso de la Unidad”.

El Carlismo tiene un “imaginario” propio, unos “mitos” movilizadores propios, que pertenecen al patrimonio del pueblo carlista. El desconocimiento de éstos lleva a la desintegración del Carlismo como fuerza política. El pueblo carlista se mueve por una adhesión personal a la Dinastía que encarna sus aspiraciones políticas profundas, a veces de forma inconsciente. Esa lealtad intransigente del Carlismo a su Dinastía, no puede ser dilapidada y arrojada al cubo de la historia, sin destruir con ello al propio Carlismo. Un Carlismo sin afirmación dinástica es un absurdo.

La actual situación de crisis y debilidad del Carlismo se debe en gran parte a esa trágica y anticarlista política de “hibernar la cuestión dinástica” política que podemos calificar, sin miedo, de liquidacionista del Carlismo histórico. En busca, quizás de un neocarlismo que recorra las sendas de las políticas de “los no-negociables”de un mero “partido de los católicos”. Política, por otra parte, nada novedosa por ser recurrente en toda la historia del tradicionalismo. Pero que además actualmente se encuentra con el agravante de presentar un Carlismo disminuido y debilitado (debido a la dinámica antidinástica referida) que jamás podrá tener protagonismo en las supuestas negociaciones, por lo que su nula influencia aún justificaría menos esa deriva.

Como soporte doctrinal a esa nefasta política “de hibernar la cuestión dinástica”, se apunta que lo importante hoy en día es restaurar la sociedad tradicional, y que la monarquía solo coronará a la sociedad restaurada, y no a la inversa como el carlismo sostuvo en la guerra y en la paz con la espada como con la pluma. A este respecto, escribe don Rubén Calderón Bouchet: “Si esto es así, las exigencias de la restauración recorrerían un proceso inverso al que impuso la historia, y esta inversión del proceso parece imponerse en vista de la necesidad de romper, en primer lugar, las estructuras político-financieras de los poderes que dirigen la revolución y que hacen prácticamente imposible la restauración desde abajo. El poder estatal creado por la revolución es tan exclusivo, tan absoluto, que no se puede soñar con restaurar el orden social si no se comienza por poner los resortes de ese poder en las manos encargadas de la misión restauradora”.

En el actual contexto político cabe afirmar que no hay verdadero Carlismo obviando el importante manifiesto de S.A.R Don Sixto Enrique de Borbón de 17 de Julio de 2001. Desde esta fecha sus actos en todas las Españas están levantando un entusiasmo y unas adhesiones que no logró despertar el decadente devenir del partido derivado del 86. Lo mismo los movimientos públicos de Don Carlos Javier y Don Jaime de Borbón a pesar de su torpeza (derivada de la influencia del ex príncipe Carlos Hugo). Quienes se obstinan en negar esta realidad es porque realmente pretenden aprovecharse de la “unidad del 86” para mantener la deriva de la llamada Regencia de Estella, que por mor de su clericalismo y el correlativo desfallecimiento doctrinal de los clérigos ha iniciado un viaje del integrismo a la democracia cristiana. De ida sin vuelta.

Esta es la realidad actual, no hay Carlismo político fuera de la lealtad a la Dinastía carlista que hoy encarna el Príncipe Sixto Enrique.