lunes, 28 de diciembre de 2009

Que el 2010 sea el año del "Retorno del Rey": ¡ESPAÑA POR DON SIXTO ENRIQUE!

"El Carlismo, anclado en la mejor tradición católica, tiene mucho que decir en la situación presente de España y de los pueblos hispánicos. Son muchos los que, angustiados, no saben sin embargo qué camino tomar, y lo hacen a través de respuestas infundadas, puramente reactivas o simplemente inconducentes al fin de orientar de nuevo el rumbo de nuestros destinos colectivos. A ellos también llamo a venir a nuestras filas. Donde no se encuentran puros proyectos de coyuntura, tantas veces prolongados en el tiempo sólo por romanticismo, pero que no guardan ni verdadera sustancia teórica ni adaptación a la entraña de nuestra constitución natural. Donde, sin embargo, se halla el servicio perenne a Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo y Señor de las Españas. En torno a esa realeza social se concreta el gran debate de todos los tiempos, que se presenta insuperable en nuestros días. Que el Niño de Belén, manifestado a los gentiles en los Reyes Magos, nos acompañe este nuevo año en medio de nuestros quehaceres y tareas para la venida de Su Reino".

Mensaje de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón en la festividad de la Monarquía Tradicional, 6 de enero de 2008

¡ESPAÑA POR DON SIXTO!
¡VIVA EL REY Y MUERA EL MAL GOBIERNO!

sábado, 19 de diciembre de 2009

Deber de resistencia

“Pero si el poder supremo abusa escandalosamente de sus facultades, si las extiende más allá de los límites debidos, si conculca las leyes fundamentales, persigue la religión, corrompe la moral, ultraja del decoro público, menoscaba el honor de los ciudadanos, exige contribuciones ilegales y desmesuradas, viola el derecho a la propiedad, enajena el patrimonio de la nación, desmembra a las provincias, llevando a los pueblos a la ignominia y a la muerte, ¿también en este caso prescribe el catolicismo la obediencia? ¿También veda el resistir? ¿También obliga a los súbditos a mantenerse quietos, tranquilos, como corderos entregados a las garras de la bestia feroz?. Ni en los particulares, ni en las corporaciones principales, ni en las clases más distinguidas , ni en el cuerpo total de la república, ¿en ninguna parte podrá encontrarse el derecho de oponerse, de resistir, después de haber agotado todos los medios suaves, de representación, de consejo, de aviso, de súplica? ¿También en casos tan desastrosos la Iglesia católica deja a los pueblos sin esperanza, a los tiranos sin freno?. En tales extremos gravísimos los teólogos opinan que es lícita la resistencia…en tan apuradas circunstancias la no resistencia no es un dogma. Jamás la Iglesia ha enseñado tal doctrina; quien sostenga lo contrario que nos muestre una decisión conciliar o pontificia que lo acredite. Santo Tomás de Aquino, el cardenal Belarmino, Suárez y otros singulares teólogos conocían a fondo los dogmas de la Iglesia; y sin embargo, consultad sus obras, y lejos de hallar en ellas esa enseñanza encontraréis la opuesta….

Si los gobernantes por ser malos no pierden la potestad, ¿Cómo se concibe que sea lícito resistirles?. No lo será ciertamente en lo que mandan dentro del círculo de sus facultades; pero, cuando se extralimitan, sus mandatos, como dice Santo Tomás, más bien son violencias que leyes.

Al poder supremo nadie puede juzgarlo; esto es verdad, pero sobre él están los principios de razón, de moral, de justicia, de religión;…

Hasta los teólogos adictos al Sumo Pontífice enseñan una doctrina que conviene recordar, por la analogía que tiene con el punto que estamos examinando. Sabido es que el Papa, reconocido como infalible cuando habla excathedra , no lo es, sin embargo, como persona particular, y en este concepto podría caer en herejía. En tal caso, dicen los teólogos que el Papa perdería su dignidad, sosteniendo unos que se le debería destituir , y afirmando otros que la destitución quedaría realizada por el mero hecho de haberse apartado de la fe. Escójase una cualquiera de estas opiniones, siempre vendría un caso en que sería lícita la resistencia; y esto ¿por qué?. Porque el Papa se habría desviado escandalosamente del objeto de su institución, conculcaría la base de las leyes de la Iglesia, que es el dogma y, por consiguiente, caducarían las promesas y juramentos de obediencia que se le habían prestado. Spedalieri al proponer este argumento observa que no son ciertamente de mejor condición los reyes que los papas, que a unos y a otros les ha sido concedida la potestad in aedificationem non in destructionem ; añadiendo que si los sumos pontífices permiten esta doctrina con respecto a ellos, no deben ofenderse de la misma los soberanos temporales."

(Jaime Balmes. “ El protestantismo comparado con el catolicismo” Capítulo LVI-Cuestiones sobre la resistencia al poder legítimo)

martes, 15 de diciembre de 2009

HOY COMO AYER: Los "conservadores" aburguesados nos llamarán exagerados.

LA RESPUESTA LA DA UN SANTO

"...muchos de los que se llaman católicos ayudan a los revolucionarios. Son éstos, siempre "moderados", que estiman la "tranquilidad pública" como el bien supremo. "Esos católicos tolerantes, condescendientes, blandos, dulces, amables en extremo con los masones y furiosos enemigos de Jesucristo, guardan todo su mal humor para los que gritan ¡viva la Religión! y la defienden sufriendo continuas penalidades y exponiendo sus vidas". Para ellos estos últimos son "exagerados e imprudentes, que todo los comprometen, con perjuicio de los intereses de la Iglesia"

(San Ezequiel Moreno)

canonizado el 11 de Octubre de 1992 en Santo Domingo con ocasión del V centenario de la evangelización de América, por el Santo Padre Juan Pablo II

domingo, 6 de diciembre de 2009

La culpa no es de ZP sino de JC: Dentro del sistema NO hay solución.


¿Debe firmar el jefe del Estado la ley del aborto? Un tema superado.

Las modificaciones a la ley del aborto actual pretenden una liberación más nítida y clara del mismo. Solo los necios o los bobos podrían pensar que no existe el aborto libre en España. La nueva ley le da un pequeño impulso adicional, pero en poco cambia el panorama sobre la vida. De ahí el sinsentido de los organizadores de la última movilización antiabortista que pretenden contraponer la actual legislación a la nueva.

En este contexto algunos medios conservadores se han referido a la actitud que el Jefe del Estado debería tomar ante la misma. No faltan argumentos morales de peso y muy razonables posturas argumentando que no debería firmar dicha ley. Pero no podemos perder la perspectiva de que se trata de un debate ya superado, en tanto en cuanto ya está firmada la anterior ley liberalizadora del aborto. En su día solo un Obispo, entrañable amigo de los carlistas, señaló la doctrina aplicable a la situación. Como la misma no cambia sustancialmente con la nueva legislación no hace falta reformular nuevas razones. Sino exigir responsabilidades por lo que en su día se firmó. De lo que necesariamente se derivarían responsabilidades también para los que cínicamente han exaltado la ejecutoria de la monarquía liberal en la historia reciente de España.

La argumentación conservadora vive en una aporía constante que la lleva a la esquizofrenia. Pretender apelar a una autoridad que no es tal, pues se asienta sobre el pacto constitucional del 78 (precisamente el Tribunal Constitucional recuerda que el aborto es constitucional) que custodia todos los errores y debilidades del liberalismo. Los mismos errores y debilidades que los monarcas liberales se han empañado en cultivar y extender desde 1833. Y además, volviendo la espalda a la realidad pretenden volver con un tema que ya está superado.

Más valdría ser consecuentes hasta las últimas razones. Y en lugar de apelar al antimonarquismo disolvente de esta República coronada que de hecho ya ha firmado la ley del aborto, volverse hacia la defensa de la Monarquía Tradicional, católica y legítima de origen y ejercicio.

CARTA DE DON SIXTO AL PAPA JUAN PABLO II

(…) Os escribo como depositario de la legitimidad dinástica de la Monarquía hispánica, desconocida por la Revolución liberal que a partir de 1833 desfiguró a ciencia y conciencia el rostro católico de los pueblos españoles. En cambio, los legítimos Reyes de las Españas, mis antecesores, antepusieron siempre, como pocos, el servicio de la Cristiandad a los propios intereses. Todavía mi augusto padre Don Javier I, amigo y consejero de Vuestro Venerable Predecesor Su Santidad Pío XII, fue ejemplo de príncipe cristiano y buscó ajustar toda su vida, también como Abanderado de la legitimidad proscrita, a las exigencias de esta Fe católica. Mientras los leales carlistas luchaban y morían "por Dios, la Patria y el Rey", al servicio de la tradición católica (la última vez bajo las órdenes de mi padre, en la Cruzada de 1936 a 1939, donde tantos requetés murieron por la Fe); en cambio, los beneficiarios de la usurpación promovían o consentían, según los momentos –la inicua desamortización es sólo un capítulo de esta triste historia–, una descatolización que era al tiempo deshispanización.

Sixto Enrique de Borbón
Castillo de Lignières, Pascua de Resurrección 2003.

LEGITIMACIÓN DE UN CRIMEN. ABORTO PRÁCTICAMENTE LIBRE

(…) Mientas sea legal matar a los que viven en las entrañas de sus madres, toda la nación queda manchada: en unos, por comisión o complicidad; en otros, por omisión. Queda en entredicho su condición de Patria. Queda especialmente herida la Corona, tradicional amparadora de los débiles y del derecho natural. Es bien lamentable que ese amparo se haya interrumpido a costa de los más indefensos, tanto si la institución quiere y no puede como si puede y no quiere. Esta llaga sólo podrá cerrarse, y no sin humillación, con la revocación de la ley y la repulsa de los comportamientos homicidas. Y con el saneamiento estructural al que antes hemos aludido.

José, Obispo de Cuenca. 13 de julio de 1985

La Librería Católica: Iniciativas que hay que apoyar

Uno de los frentes más desguarnecidos en la actualidad es el de la cultura católica, máxime cuando en las últimas décadas se ha producido la defección de la mayoría de editoriales y librerías llamadas "católicas", de los centros de enseñanza del mismo título etc; su paso al modernismo y al liberalismo han producido un enorme daño a la conciencia y a la formación de los católicos. Por este motivo es una gran satisfacción para El Matiner saludar a nuevas iniciativas, modestas en un principio, que pretenden solventar el déficit en este importante campo. La Libreria Católica es una de estas recientes iniciativas. Desde El Matiner animamos a colaborar y apoyar esta y otras iniciativas que vayan apareciendo en el futuro. La batalla cultural y de formación es una de las más urgentes, tarea y responsabilidad de todos es apoyarlas y difundirlas. Bienvenida sea, pues, La Libreria Católica.

Estimado amigo,

Me pongo en contacto contigo para comunicarte el nacimiento de LA LIBRERÍA CATÓLICA, una pequeña iniciativa para ayudar a sostener la vida católica en estos tiempos difíciles en que nos ha tocado vivir.

Estamos echando a andar y los contenidos de nuestra web son todavía muy escasos. Poco a poco iremos incorporando nuevos libros y otros artículos, siempre con el criterio de que tengas la tranquilidad de que cualquier cosa que encuentres en LA LIBRERÍA CATÓLICA será conforme a la doctrina y la moral católicas.

En concreto, te invito a que te des de alta como cliente, de forma totalmente gratuita (aquí).

Desde ahora hasta la Navidad, todos los clientes que se registren, sin necesidad de hacer ninguna compra, tendrán la condición permanente de clientes bonificado, lo que significa que a partir del momento de tu inscripción, automáticamente, en todas tus futuras compras obtendrás un 10% de descuento adicional acumulable a cualquier otra oferta.

Además, aunque de momento no encuentres más que unos pocos títulos en nuestra página, puedes pedirnos que te busquemos otros títulos y si ya eres un usuario registrado como cliente bonificado, también los recibirás con un 10% de descuento.

Encomendándonos a las benditas ánimas del Purgatorio, recibe un cordial saludo de

La Librería Católica

viernes, 4 de diciembre de 2009

La Europa enemiga de la Cristiandad: El genocido de la Vendée, obra de los "tolerantes" laicistas.

La Vendée campesina y católica, levantada en Cruzada contra los "sin Dios y sin Rey" jacobinos:

Los crímenes perpetrados por la República jacobina de la liberté, égalité, fraternité en la región de la Vandée, a partir de 1793 constituyeron el primer genocidio moderno, con unas cotas de ensañamiento y crueldad desconocidos hasta entonces. La actual República Francesa se levanta sobre esos crímenes horribles contra la religión, el campesinado, la identidad y libertad de los pueblos y la Monarquía.

El mundo moderno pretende subyugar a la Iglesia ahora mediante la mentira, haciéndonos creer que el protestantismo, el liberalismo, el socialismo y todos los enemigos del catolicismo se impusieron mediante revoluciones populares. Como venimos documentando y demostrando, para conocimiento general y sobre todo para que los católicos no claudiquen frente al pensamiento impuesto, las revoluciones fueron siempre oligárquicas, antipopulares, mercenarias, crueles y asesinas. Frente a ellos se levantó un pueblo católico, monárquico y celoso de sus tradicionales instituciones seculares de gobierno. La Revolución pretendió acabar con ellos, pero su soberbia será confundida pues al final el Sagrado Corazón de Jesús triunfará.

Novela recomendada sobre La Vendée: Una Familia de Bandidos Ed Gaudete

jueves, 3 de diciembre de 2009

Nuevo libro de José Antonio Ullate: La verdadera historia de la independencia de América.

Nuevo libro de José Antonio Ullate Fabo que El Matiner recomienda especialmente. Buena lectura y buen regalo para estas próximas fiestas navideñas.
Hay problemas históricos cruciales para los pueblos y, como diría Hilaire Belloc, "comprenderlos de un modo correcto es comprendernos bien a nosotros mismos". Aceptar las explicaciones corrientes de esos problemas comporta el riesgo de "interpretar erróneamente nuestra propia naturaleza como pueblo". Parafraseando al genial Belloc "debemos saber lo que creó nuestro pueblo y lo que amenaza con destruirlo". Debemos conocer la piedra de la que fuimos tallados...Así que a los que se atrevan a desafiar los poderosos mitos oficiales les animo a adentrarse en estas páginas con buen ánimo.
(de la Presentación. José Antonio Ullate)

Información en la editorial
En La Librería Católica

La necesaria revisión de la secesión americana en vísperas del bicentenario

El "otro" bicentenario: por Dios, la patria y el Rey

lunes, 30 de noviembre de 2009

La Europa materialista y plutocrática: la ruina de la civilización (II)

Estas son las causas de esta "expansión de las naciones protestantes", en las que "rapidamente hizo aparición una clase bien considerada: la de los empresarios" y negociantes de dinero. Paulatinamente esta expansión irá dando a las naciones protestantes el dominio financiero, industrial y político del mundo...Como hemos visto, el objetivo religioso del protestantismo conlleva desde el origen una grave desviación social, que también es libre examen. De la elección religiosa puramente individual, que niega toda objetividad y, en cierto modo, las servidumbres de la tradición eclesial, se pasó muy pronto a la apropiación puramente privada, que rechaza la objetividad y las servidumbres de las viejas comunidades sociales de inspiración eclesial. Este pollo estaba en el huevo y, claro, en seguida rompió el cascarón. Fue la neo-servidumbre luterana en Alemania, la neo-servidumbre puritana en Escocia, los enclosures anglicano-puritanos. Las víctimas serán aquellas que, totalmente desprovistas de toda protección comunitaria católica, caigan en manos de los fabricantes de la famosa "expansión" protestante y a los que podían explotar, como nunca jamás lo fueron los antiguos exclavos. Y todo porque la flecha tiene que seguir su recorrido.

Luego la flecha avanzó un poco más. Se buscó y encontró al responsable de esta tremenda desgracia: era la religión, simple cobertura hipócrita de una vergonzosa mecánica social. Visto desde Alemania e Inglaterra, ciertamente no había equivocación: el pollo había salido del huevo. Pero una vez denunciada la religión, era preciso encontrar, a traves de un nuevo libre examen, una mecánica capaz de animar una sociedad que fuera justa. Y se la encontró: fue la mecánica materialista marxista, que denuncia a la religión hasta en sus fundamentos, y que exclaviza al hombre posibilemente mucho más que la misma religión del libre examen: en la materia no palpita ningún corazón, ninguna caridad...

Pero, el mal nacido de la Reforma no es sólo eso. El libre examen protestante, en su inagotable fecundidad de herejía fundamental, o, si se prefiere, de libertad de espíritu que se engaña a sí mismo, ha disparado una flecha más mortal todavía, si ello es posible...Esta flecha ha surgido de una reacción definida por Henri Hauser como "el fariseísmo con frecuencia repugnante de las sociedades puritanas", calvinistas. Esta flecha ha surgido también de esa masa luterana, de la que Lucien Febvre dice que estaba "sometida a las coacciones, sufriendo sus rigores saludables, poseyendo también ella, en teoría, su libertad interior, pero incapaz de usarla" y que paralelamente poseía "su moralismo farisaico y timorato".

Esta flecha sigue siendo el libre examen, pero se ríe de sí misma. Un libre examen que se ha vuelto loco, que toma como objetivo no la Palabra ded Dios, sino a Sodoma y Gomorra. Que hace del sexo o de la droga su templo, y de la muerte su comunión. Y todo ello como compensación a aquella otra, que nacida del peso abrumador del conformismo teocrático, había lanzado la primera flecha salida del libre examen: la del dinero, que, por lo demás todavía sigue bien viva. Y en una liturgia dialéctica que aliena al hombre con un crecimiento acelerado de todos los "desmoronamientos" morales, también ellos "dioses creados".

Esta flecha también ha partido del frío. De las "sociedades de confianza", las más "avanzadas", integral o mayoritariamente protestantes. Suecia, Dinamarca, Holanda, Inglaterra, Estados Unidos. El antidogmatismo y el anticatolicismo están en auge por todo el mundo, generosamente financiados y animados por los más típicos grupos de presión del dinero y del movimiento cultural en poder de las sociedades protestantes.

El viento de locura que resulta de todo ello hace que se exalte por todos sitios el divorcio, la pornografía, la contracepción, el aborto, el "desmonoramiento" moral a causa de la droga y del erotismo. En una auténtica autodestrucción de las sociedades occidentales, infinitamente satisfechas de sí mismas y que reivindican brutalmente su legitimidad. El rechazo a la vida o su destrucción hacen de todo Occidente su reino. En todo Occidente la demografía ha caído por debajo de la tasa de la renovación de las generaciones. Así es en Suecia y en Inglaterra, en Francia y en Italia. Alemania ha caído incluso muy por debajo del "umbral de supervivencia", con una tasa de renovación de la población de un 0,6.

Pero las tímidas objeciones a las triunfantes Sodoma y Gomorra son barridas con un violento manotazo, como si se tratara de una agresión intolerable. El mapa religioso ya no es lo que habitualmente se cree: todos los países de Europa y de América del Norte pertenecen a la Reforma; esa Reforma que es la irrisión de sí misma y que tiene su propia muerte asegurada.

domingo, 29 de noviembre de 2009

El origen de la Europa plutocrática; la que quiere proscribir el Crucifijo y toda la civilización católica (I)

Pasemos, pues, a la "liberación de la energía emancipadora", cosa que también había realizado la Reforma. Es incontestable que la Reforma ha liberado una energía. El problema consiste en saber si esta energía fue verdaderamente emancipadora...En la Alemania luterana se establece un neo-vasallaje, que no es el vasallaje medieval-reabsorbido paulatinamente por inspiración de la Iglesia-sino un vasallaje nacido por la confluencia de unas circunstancias que se deben a la implantación de la Reforma y que, como señala Tocqueville, subsistirá con toda su fuerza hasta principios del siglo XIX. El conjunto de circunstancias es la crisis de 1525, acaecida al comienza de la Reforma, y de que Lucien Febvre escribe: "Es un gran desgarramiento de los velos, permite (...) ver y medir, a la brutal luz de los hechos, las consecuencias terribles de la palabra y de la acción histórica de un Martín Lutero". Los campesinos alemanes, creyendo como Alain Peyrefitte que la Reforma es "emancipadora" se sublevan en masa. Al principio Lutero recomienda usar clemencia y dulzura con ellos. Después, viendo que ponen en peligro el poder de los príncipes pasados a la Reforma y tomando conciencia de que-según sus propios terminos-se cruzan en su camino, escribe a su mejor amigo Amsdorf: " Más vale la muerte de todos los campesinos que la de los príncipes". Luego, en su opúsculo Contra las bandas de campesinos saqueadores y asesinos, hace un llamada frenética a la represión sin piedad: " Queridos señores, apuñalad, destrozad y degollad a cuantos más mejor". Y hubo más de 100.000 muertos. Y los señores, a cubierto por Lutero, se aprovecharon para revocar todas las protecciones que había establecido la costumbre católica en beneficio de los campesinos. Estos cayeron en un vasallaje tan estricto y sistemático como jamás lo había habido....

Pero la situación es todavía peor en la Inglaterra reformada, porque el avasallamiento de los pobres se realiza aquí en frío, tranquila y ampliamente...El avasallamiento se llama aquí enclosures y dedica dos largos siglos a perfeccionarse. Estos enclosures consisten en la destrucción de la antigua comunidad rural católica y la expulsión de sus miembros, en beneficio de unos pocos, los squieres (hacendados) que se apoderan de todas las tierras. Todo ello se hace democrática, legal y cínicamente, porque los squires están "autorizados por la generosidad del parlamento" como escribe el historiador de Cambridge, Brogan. " Así el rico se hace cada vez más rico y el pobre más pobre" constatan los profesores de la Sorbona, Mousnier y Labrousse. Pero ¿qué hacer con los pobres? Muy sencillo: en cada parroquia reformada se les encierra en una "casa de trabajo" (workhouses), donde a menudo se establece el exceso, el de la miseria y la desesperación. Allí se irá a buscar a los niños de los pobres, de 6 a 8 años, cuando el maquinismo cobre auge, para ajustarlos a buen precio a los fafricantes, ávidos de mano de obra barata. También aquí la "emancipación" es efectiva e incluso total, pero sólo para los squires y fabricantes.

¿La situación en Escocia es diferente? No, con la salvedad de que el avasallamiento va con retraso, ya que el catolicismo resitió más tiempo (hasta 1560 aproximadamente). Hacia el año 1600 los que dominan no son ni los anglicanos, ni los luteranos, sino los calvinistas puritanos, que pretenden implantar una neo-servidumbre, dirigida especialmente a los obreros de las minas.

¿Y en Irlanda? Aquí es peor que en otros sitios, porque los irlandeses se obstinan en seguir siendo católicos, y como consecuencia sus dueños reformados ingleses no pondrán ningún obstáculo a la "emancipación". Los irlandeses son asesinados en masa...y los supervivientes expulsados de sus tierras, en beneficio de los colonos ingleses...

¿Es distinto en Suiza? Ciertamente, pues la firme resistencia de los cantones católicos de montaña-Suiza se encuentra rodeada por todas partes de regiones católicas-no permiten ninguna imprudencia. Sin embargo, si se exceptúa el cantón montañés protestante de Glaris, sólo los cantones católicos siguen practicando la democracia directa universal, la Landsgemeinde. Casi todos los cantones pasados a la Reforma caen bajo la autoridad de poderes tan oligárquicos como teocráticos, cuyo modelo es Ginebra. La asistencia al culto, atiborrado de sermones, día tras día, es obligatoria; las diversiones son las obligatorias del Estado; la comedia es prohibida, y la danza y el juego, incluso el juego de cartas. El siglo XVIII ginebrino será una larga sucesión de revueltas de los habitantes pobres contra la oligarquía. ¿Qué se puede hacer en este país, donde "la sonrisa era algo raro", como indica el profesor de la Sorbona, Pierre Moreau? A la oligarquía, que tenía todas las facilidades, no le faltaba más que una cosa: enriquecerse. Y secundariamente, ¿no sería agradable a Dios el éxito financiero, puesto que confirmaría la elección que hacía de un fiel un predestinado?.

En todos los países reformados, en los que no siempre se admitía la predestinación, sucedío lo mismo. El peso abrumador del conformismo teocrático no dejaba más que una escapatoria a los "emancipados": el enriquecimiento. Y la Reforma les dio todos los medios para conseguirlo, como jamás en la historia se había podido ver.

La Reforma empezó con un primer robo masivo, el de los bienes de la Iglesia, que hasta entonces estaban casi siempre al servicio de los pobres. Los jefes sociales de la Iglesia tienen ante ellos un enorme capital producido por siglos de donaciones y de trabajo del pueblo cristiano, o por siglos de dura e inteligente labor de las órdenes monásticas. En Inglaterra, por ejemplo, el robo de los bienes de la Iglesia llevó al poder a una nueva aristocrácia que se aprovecho de esa operación, los Russell y los Cecil. Después vinieron los robos-igualmente masivos-de los bienes y del sudor de los pobres, en beneficio de los señores alemanes, de los squires o colonos ingleses, de sus equivalentes escoceses etc...Desde entonces, en todos los países de la Reforma, los "emancipados" tienen en sus manos las dos palancas del éxito económico: enormes capitales que, por dos veces, no les han costado nada, y una inagotable mano de obra a su servicio.

La Iglesia ante el reto de la historia. Jean Dumont. Ed Encuentro.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Catolicismo o el nihilismo...y su corrupción.

"Volved la espalda a la Iglesia Católica y ¿a quién os volveréis? Es vuestra única certeza de paz y seguridad en este mundo turbulento y cambiante. No hay nada entre ella y el escepticismo cuando el hombre ejerce su razón libremente. Los credos privados y las religiones estrafalarias pueden parecer llamativos e impresionantes para muchos en su día; las religiones nacionales pueden yacer imponentes e inermes, y ser un estorbo durante siglos, y distraer la atención o confundir el juicio de los entendidos; pero a la larga se descubrirá que o bien la religión católica es en verdad y de hecho la incursión del mundo invisible en este mundo nuestro, o no hay nada positivo, nada dogmático, nada real en ninguna de nuestras ideas en lo referente a nuestro origen y nuestro destino. Olvidad el catolicismo y os convertiréis en protestantes, unitarios, deístas, panteístas, escépticos, en una espantosa pero inevitable sucesión..."

Card. John Henry Newman

sábado, 21 de noviembre de 2009

De vueltas del materialismo marxista: Juan Bautista Fuentes.

Debate celebrado en la facultad de filosofia de la universidad Complutense de Madrid el 24 de abril de 2007. El tema central era Chesterton. La moderadora Maria José Callejo y los ponentes Carlos Fernández Liria y Juan Bautista Fuentes Ortega, todos ellos profesores de la facultad de filosofía. Al acto asistieron alrededor de 250 personas, por lo cual hubo que trasladar el acto a un aula mayor, pues no estaba previsto tanto público.

Publicamos los enlaces a las dos últimas partes del debate con las intervenciones del profesor Fuentes por su máximo interés.

Debate Chesterton UCM - Juan Bautista Fuentes Ortega (2ª parte)

Debate Chesterton UCM - Debate Liria y Fuentes (3ª parte. Final)

Para tener en cuenta en la lectura actual de Chesterton:

Un chestertonismo muy poco chestertoniano
El carlismo y el nacionalismo según el profesor Fuentes

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El verdadero rostro del Carlismo: contra todo liberalismo

Un pequeño testimonio del desastre social causado por el liberalismo, y de la opresión del anticatólico régimen alfonsino, hoy renovado. El liberalismo codicioso y criminal, anticristiano y antiespañol, que hoy reivindican el PP y el PSOE.


OLITE 1914, ASALTO AL CUARTEL

Hubo un tiempo en el que poder cultivar una parcela de tierra del común suponía en Olite no pasar hambre. Y perder la pieza o viña de propiedad municipal abría la puerta de la miseria y, muchas veces, la emigración a América. La privatización de parte de comunal hace 95 años encrespó tanto los nervios de la población, que en 1914 una muchedumbre intentó asaltar el cuartel de la Guardia Civil. En la refriega tres campesinos murieron. Paradojas de la vida, hoy el común, como el agro en general, apenas levanta pasiones y casi nadie mueve un dedo por aquello defendido entonces a sangre y fuego.

No era esta la primera vez que el pueblo se había enfrentado por la defensa del común y por la reversión de las corralizas al Ayuntamiento. Ya en 1884, la disputa se había saldado con una reyerta en una taberna de la calle Mayor en la que también murieron cuatro paisanos y otros tantos acabaron con sus huesos en la cárcel. En el fondo del conflicto se hallaba la situación de ruina económica en la que estaban las arcas de los ayuntamientos navarros por las deudas contraídas durante la primera mitad del siglo XIX como consecuencia de la invasión francesa y las sucesivas guerras carlistas.

Los municipios cedieron a particulares acaudalados grandes extensiones de tierra del común, las corralizas, que de una forma u otra consiguieron finalmente hacerse con la propiedad. La medida supuso menos hectáreas de cultivo, "robadas" en la medida de superficie navarra, para la mayoría campesina, normalmente carlista. Por el contrario, los nuevos latifundistas, generalmente conservadores o liberales, representaban al nuevo capitalismo agrícola que se envolvía en mensajes de falso progreso y modernidad.

En 1914 ya estaba en Olite el cura Victoriano Flamarique, que agrupó a los pequeños labradores en torno a un proyecto cooperativista pionero. Creó un banco para financiar las explotaciones de los más necesitados y puso en pie toda una obra social que le ganó la enemistad de los grandes propietarios, que veían como en el local de su Círculo Católico fortalecía lazos el campesinado de sesgo carlista. En este contexto, con un sacerdote que los periódicos conservadores atacaban sin piedad como propagador del discurso del "anarquismo social vestido con sotana", llegó a principios de agosto de 1914 el aciago asalto al cuartelillo de la Guardia Civil. El abogado tudelano José Montoro, en su libro sobre la propiedad del comunal en Olite, escribió cómo algunos vecinos habían roturado sin autorización varias corralizas. El propietario Francisco Goyena Algarra, ganadero que procedía de Ochagavía, denunció la ocupación y los tribunales le dieron la razón. El día 1 de agosto el Ayuntamiento de Olite trató en pleno la resolución judicial, en una sesión a la que acudió el vecindario en masa. A la reunión siguió una manifestación que terminó con el apedreamiento de casas y propiedades de relevantes corraliceros. El periódico "La Región Navarra", defensor del discurso liberal frente al carlista, contó en sus páginas cómo trascurrieron las horas que acabaron en un río de sangre.

El cronista relató que, por la noche, una muchedumbre de entre 120 y 200 personas lanzaron objetos contra los domicilios de los propietarios y, después, se declararon en huelga. Amenazaron con no ir al otro día a trabajar a los tajos de los corraliceros. En ese momento intervino la Guardia Civil y detuvo a dos de sus cabecillas, que fueron llevados al cuartel.

Según este relato, a las 7 de la mañana, cuando amanecía el día 2 de agosto, "se presentó un grupo en número de 200 a la puerta del cuartel pidiendo a gritos la libertad de los detenidos...". Diez guardias, un teniente y un capitán se encontraban dentro, mientras "el resto de la fuerza hasta 20" vigilaban "la casa y caserío del señor Martínez, que amenazaron con incendiar".

Los guardias del cuartelillo salieron armados al exterior y "exhortaron al grupo a que se disolviese". Sin embargo, los olitenses, "no dándose por satisfechos empezaron a voces gritando: ¡A ellos! Primero les quitamos las armas y luego vamos a por los presos". En el rifi-rafe, los guardias descargaron sus armas, "cayendo a los pocos pasos de andar los tres paisanos que se abalanzaron a ellos, resultando muertos dos, uno herido grave y otro leve sin importancia, disolviéndose los grupos seguidamente", según publica el día 4 la crónica de "La Región Navarra". Los vecinos que murieron a las puertas del cuartelillo fueron Fermín Armendáriz, de 54 años, de profesión labrador, y Cipriano Egea, de 25 años y jornalero. Ramón Bayona, de 62 años y también agricultor, falleció después a causa de las graves heridas, según informó el día 3 el periódico carlista "El Pensamiento Navarro".

Tras motín, el pueblo fue tomado por 65 guardias, medida que no impidió que grupos de vecinos todavía tuvieran ánimo suficiente para concentrarse en las calles y plazas "en actitud tan provocativa que llega al extremo de acudir al Ayuntamiento...", narró el periodista. Repartidos por parejas, los números de la guardia civil custodiaron las casas de los principales corraliceros que, no obstante, antes de que llegara la noche decidieron salir de la localidad en tren, "vista la actitud del pueblo y en previsión de los sucesos que pudieran ocurrir al enterrar a los muertos".

En su relato, el periódico liberal cargó tintas contra los vecinos socios de la Caja Rural del cura Flamarique, al que llamó propagandista "soliviantador de la masa ciega y fanática que ha pagado en doloroso tributo de su sangre la adhesión de este hombre". Destacó, también, que en el momento del asalto "Flamarique se encontraba ausente de Olite". "El anarquismo social, ataviado con el disfraz de católico, ha escrito una página sangrienta", sentenciaron los opositores a la labor del cooperativista.

Desde las misma páginas también repartieron críticas contra la Diputación, por actuar con "pasividad" en el tema de las corralizas, y atacaron el "odio político" atribuido en Navarra a "los mandatarios de don Jaime", el rey carlista. Como consecuencia del asalto al cuartetillo, se abrió en 1915 un consejo de guerra en el que fueron condenados a presidio varios vecinos de Olite. El corralicero Goyena volvió a ser amparado en los tribunales y el Ayuntamiento sentenciado.

El entonces Gobernador civil, Regueral, se ganó a pulso una infesta memoria y hay quien asegura en Olite que varios vecinos se conjuraron para acabar con su vida a puñal. Regueral terminó mal, cuando ya ejercía su cargo fuera de Navarra. Cuentan que en su desaparición física, atribuida por algunos a manos anarquistas, tuvo que ver uno de los conspiradores olitenses. El mismo que liquidó sus días emigrando a América en uno de los muchos barcos que las agencias marítimas ofertaban aquellos años desde las páginas de los periódicos, vapores llenos de una legión de hambrientos que a falta de tierra comunal partían hacia el nuevo mundo desde Bilbao, Santander o Burdeos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Por un rearme doctrinal para la acción política católica.

El comité organizador del Congreso Internacional «Estado y Conciencia», de la Unión Internacional de Juristas Católicos ha facilitado estas importantes conclusiones de su congreso celebrado en Madrid. (Agencia Faro, Madrid, 14 noviembre 2009):

1. Hemos elegido el tema «Estado y conciencia» como tema central del congreso internacional de la Unión Internacional de Juristas Católicos, en primer lugar, porque se trata de un tema central de la filosofía práctica, esto es, moral, jurídica y política. Nunca está de más, por lo tanto, contribuir a esclarecer conceptos tan importantes, tanto en sí mismos como en su interrelación, para los profesionales católicos del derecho. Pero no puede ocultarse que, en segundo lugar, la experiencia contemporánea hace más urgente esa reflexión, en cuanto exige el enjuiciamiento de múltiples cuestiones delicadas en las que está implicada la relación del Estado y de su ordenamiento jurídico con la conciencia.

2. En efecto, es cierto que nuestros días puede hacerse más evidente la potencial conflictividad de la relación entre el Estado y la conciencia. Hay que tener presente que el Estado moderno nació basado en la afirmación de la libertad de conciencia, que ha conducido finalmente a constituir al poder político como fuente única de moralidad. Esto se ve con claridad en la vida interna de los Estados y en la de las organizaciones internacionales. Así, los criterios con que se pretende evitar el contagio del SIDA o regular la natalidad presuponen la exclusión de cualquier normatividad moral de origen religioso. Al mismo tiempo, el Estado separado de la Iglesia también tiende a negar la presencia de la fe en la educación o en la vida social. He ahí el dinamismo por el que el liberalismo descristianiza, como se hace patente en un mundo en el que los paradigmas de la modernidad fuerte se disuelven en un discurso de matriz nihilista.

3. Hay que distinguir, con la recta filosofía y la doctrina católica, entre libertad «de» conciencia y libertad «de la» conciencia. La segunda, que la Iglesia defiende, no es sino el reflejo de la ley moral objetiva inscrita en la conciencia, en todas las conciencias. La primera, en cambio, que es la de la cultura moderna, y la que se ha impuesto, supone la reclamación de una autonomía moral subjetiva.

4. Las consecuencias políticas de la distinción no son pequeñas. Porque la libertad «de» conciencia lleva al individualismo exasperado, que se resuelve en una visión del derecho positivo como pura fuerza, y que presupone el concepto de libertad negativa, esto es, la libertad sin regla. Pero afirmar que todas las concepciones morales y religiosas tienen derecho de ciudadanía, con el único límite de que los actos que provengan de las mismas no dañen a otros, implica sostener que cada uno puede, en la esfera privada, hacer lo que le plazca. El hecho de drogarse, rechazar transfusiones de sangre necesarias, tener varias mujeres o evadir capitales al extranjero, por poner casos de distinta densidad, se convierten en problemas insolubles.

5. Hoy adquiere un protagonismo sin precedentes limitar y, en su caso, resistir las injerencias estatales en la conciencia. Una primera solución conduce hacia los terrenos de la objeción de conciencia. Conviene, sin embargo, trazar aquí una distinción paralela a la que acabamos de hacer sobre la libertad de conciencia. Hay también una objeción «de» conciencia y una objeción «de la» conciencia. E igual y lógicamente la primera resulta ajena y contraria a la cultura católica; mientras que la segunda no es sólo aceptable sino que puede resultar incluso obligatoria en función de las circunstancias. Por eso, en nuestros tiempos, se oye hablar mucho de objeción de conciencia. Y bien está en cuanto supone el rechazo de leyes esencialmente injustas. Aunque con frecuencia lleva consigo una cierta ambigüedad, por el contexto de afirmaciones políticas en que se formula, y que no siempre discierne con claridad la objeción «de la» conciencia respecto de la objeción «de» conciencia.

6. De ahí que la verdadera resistencia ante las injerencias de parte del Estado debe venir acompañada de la auténtica afirmación de la doctrina política católica. Ésta es la que sostiene que el Estado (o mejor, la comunidad política) es un instrumento del orden que se funda sobre una invariante moral, de modo que cuando se prescinde de ella no sólo se rechaza el que podríamos llamar «Estado católico», sino que es el propio «Estado» el que desaparece. No es frecuente, sin embargo, escuchar este tipo de afirmaciones en el mundo católico contemporáneo, quizá porque ha sido engullido (aun inconscientemente) por la cultura liberal.

El nuevo presidente de la Unión internacional de Juristas Católicos es Miguel Ayuso Torres, Profesor Ordinario (catedrático) de Derecho Constitucional de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), Presidente de la Confederación Española de Juristas Católicos y Director Científico del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II, entre otros cargos.

Desde El Matiner trasmitimos nuestra enorabuena al profesor Ayuso por este importante nombramiento.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La aceptación del mundo moderno: la utopía de la "laicidad" y la "secularidad".

"Surge asimismo el cansancio de una permanente actitud de oposición y lucha...La tentación es entonces demasiado fuerte y a ella responde por entero el hoy dominante progresismo católico, obra cumbre del juglar de las ideas. Todo el problema se reduce para él a un retraso de la Iglesia católica, que no ha evolucionado según el ritmo de los tiempos y ha dejado de responder a las exigencias de la Historia. Se reconoce entonces en el progreso del "mundo moderno" (en la obra de la Revolución y del maquinismo, en la tecnocracia y el socialismo) realizaciones criptocristianas, y se pide perdón a ese mundo moderno por la secular incomprensión de la Iglesia...Es el momento para el progresismo de un arreglo de pesas y medidas con el "mundo moderno" para que una Iglesia debidamente evolucionada vuelva a dialogar con ese mundo y ocupe un puesto de poder no ya rector, pero sí respetado y nunca más en situación de lucha y condenación de ese mundo. La labor consistirá en miminizar la fe y la moral reduciendola ( a través de las "pendientes naturales") a lo que convenga estimar como "esencial", en renegar de la propia tradición de la Iglesia y de la civilización que ella creó considerándolas como "adherencias" o "alienaciones", en limar cuantas aristas rocen la mentalidad y formas de vida modernas, para demostrar al mundo de hoy que ser católico viene a ser lo mismo que no serlo, y que tal profesión en nada choca con las exigencias de la vida actual y del "humanismo". Consistirá asimismo en reducir la vida religiosa al interior de las conciencias, abandonando toda pretensión comunitaria-histórica de que la fe informe jurídicamente o políticamente la vida de los pueblos...

Consecuencia para los hombres es que la Ciudad humana, falta de su asiento religioso permanente, no otorga ya sentido a sus vidas, expuestas desde ahora a la incoherncia del relativismo y a la corrupción que de él emana...En el término de este proceso se encuentra el hombre que se sirve sólo a sí mismo, que a nada sirve, porque carece de sobre-ti y de "principios". Es el momento del culto al Hombre, esa "idolatría de los últimos tiempos" en la que el hombre se adora a sí mismo en la vacuidad de un humanismo sin sentido ni contenido."

Rafael Gambra Ciudad. El Silencio de Dios. Ed Ciudadela.
(libro de lectura imprescindible)

Pensamiento fuerte para un tiempo débil: VERBO


Madrid, octubre/noviembre 2009. Acaba de distribuirse el número 477-478 de VERBO, "revista de formación cívica y de acción cultural, según el derecho natural y cristiano", correspondiente a agosto-septiembre- octubre de 2009. Su contenido es extraordinariamente variado:

Caridad, verdad, justicia y bien común (S.S. Benedicto XVI, Caritas in veritate, 29 de junio de 2009, páragrafos 6, 7 y parte del 9)

Bernardino Montejano: Las tragedias tebanas de Sófocles: por el honor de Edipo

Juan Fernando Segovia: Crítica de la teoría del acceso práctico a la ley natural desde la perspectiva de Santo Tomás de Aquino

José Díaz Nieva: Jaime Eyzaguirre y su "Defensa de la Hispanidad"

Julio Alvear Téllez: El debate sobre la hermenéutica: Juan Pablo II y la interpretació n de la Declaración Dignitatis Humanae sobre la libertad religiosa

Krzysztof Urbanek: Ex occidente lux Luis María Bandieri: Inteligencia política y razón de Estado

Miguel Ayuso: Un chestertonismo muy poco chestertoniano. Las claves de un revival

José Antonio Ullate: La religión como ideología política y la auténtica política católica

Agustín Arredondo S.J.: Glosas complutenses (X)

José Miguel Marqués Campo: El Catolicismo en Tolkien y en El Señor de los Anillos (I). Una aproximación con afecto


Crónicas:

.Miguel Ayuso, doctor "honoris causa" en Údine (ABC, 5-IX-2009)
.Centenario de Carlos VII (ABC, 22-VII-2009)
.Conmemoración de Gabriel García Moreno (Agencia FARO)
.Bicentenario de Donoso Cortés (José Díaz Nieva)
.Hacia los bicentenarios: independentistas y realistas (Miguel Ayuso)
.Instituto de Filosofía Práctica de Buenos Aires (M. Anaut)


Información bibliográfica:

.Juan Manuel de Prada: LA NUEVA TIRANÍA. EL SENTIDO COMÚN FRENTE AL MÁTRIX PROGRE (M. Anaut)
.Santiago Cantera Montenegro O.S.B.: ANTONIO MOLLE LAZO (1915-1936). JUVENTUD, IDEALES Y MARTIRIO (José Miguel Gambra)
.Celso Pérez Carnero: MORAL Y POLÍTICA EN QUEVEDO (Antonio de Mendoza Casas)
.Michael D. O'Brien: LA ÚLTIMA ESCAPADA (Francisco José Fernández de la Cigoña)
.Jacinto Peraire Ferrer y José Antonio Martínez Puche: EDITH STEIN Y CONVERTIDOS DE LOS SIGLOS XX Y XXI (Francisco José Fernández de la Cigoña)
.André Ravier S.J.: SANTA JUANA DE CHANTAL (Francisco José Fernández de la Cigoña)
.Francisco del Campo Real: MARTIRIO EN EL CORAZÓN DE LA MANCHA. SIERVO DE DIOS ANTONIO MARTÍNEZ JIMÉNEZ Y COMPAÑEROS MÁRTIRES DE CIUDAD REAL (Francisco José Fernández de la Cigoña)


Desde FARO volvemos a recomendar la lectura de VERBO, imprescindible para cualquier católico que desee estar bien formado e informado, en la línea clara que marcaba San Pío X en Notre charge apostolique, sobre "Le Sillon", cuya inmortal cita siempre encontramos tras el sumario de cada número de la revista:"... no se edificará la ciudad de un modo distinto a como Dios la ha edificado; ... no, la civilización no está por inventar, ni la nueva ciudad por construir en las nubes. Ha existido, existe: es la civilización cristiana, es la ciudad católica. No se trata más que de instaurarla y restaurarla, sin cesar, sobre sus fundamentos naturales y divinos, contra los ataques siempre nuevos de la utopía malsana de la revolución y de la impiedad: 'omnia instaurare in Christo'.


"Verbo. Serie XLVII, núm. 477-478, agosto-septiembre- octubre 2009ISSN 0210-4784. D.L. M-12.688-1960Suscripciones y pedidos: Fundación Speiro. C/. José Abascal (ant. General Sanjurjo), 38. 28003 Madrid, España. Teléfono +34 914473231

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Ante la nueva agresión laicista: RESISTENCIA CATÓLICA.


Os recuerdo que podéis pedir pegatinas de la campaña contra el laicismo, en defensa del Crucifijo, a juventudescarlistas@yahoo.es, por muy poco dinero. Ahora que empieza el curso es el momento de aumentar la presión. Nosotros debemos encabezar y dirigir la resistencia. Os animo a todos a participar en esta campaña; llenando institutos, calles y plazas...pueblos y ciudades con los adhesivos de la campaña. Las octavillas de la campaña se pueden pedir a: jtemadrid@carlismo.es

¡COLABORA! ¡ PIDE ADHESIVOS Y OCTAVILLAS! ¡ÚNETE A LA CAMPAÑA CONTRA EL LAICISMO!

domingo, 1 de noviembre de 2009

La sujeción de los impuestos a las leyes morales

Me refiero a la subida de los impuestos anunciada por el presidente del gobierno después de las vacaciones. Ha dicho que será “temporal”, lo cual es una bobada, porque fuera de Dios todo es temporal. Aparte de que ese calificativo ha sido utilizado para engañar en multitud de cuestiones enojosas que luego han visto esa “temporalidad” prorrogada infinitas veces. Impuestos y tributos son parecidos y muchos veces se utilizan esas palabras como sinónimas.

Los impuestos tienen por finalidad financiar de forma honesta proyectos honestos al servicio del bien común. Si los proyectos no son honestos sino disparatados es inmoral crear impuestos para ellos, aunque estos tengan una forma honesta. Pero también pueden descalificarse moralmente unos impuestos que con independencia de sus fines sean en si mismos de planteamiento y ejecución defectuosa.

Los impuestos están, pues, sujetos a reglas morales y técnicas. Es de sentido común que no se pueden poner sin ton ni son, de forma frívola como ocurrencias sin más fundamento que su repercusión electoral. Las reglas de la moral católica para sujetar los impuestos han sido poco divulgadas y son mal conocidas. Los moralistas católicos se extienden mucho más sobre el tema en conversaciones privadas que en público, en contraste llamativo.

Escasean documentos eclesiásticos al respecto. El Papa Pío XII tocó ampliamente el tema en su discurso a un Congreso Internacional de Estudios Fiscales. Unas partes de él fueron recogidas en el libro “Socialismo y Propiedad Rural”, de Mons. de Castro Mayer y otros autores, editado en España por la Asociación Cordobesa de Derecho Agrario.

Los tradicionalistas que servimos celosamente la consigna de “Más sociedad y menos Estado” tenemos en la vigilancia de los impuestos un instrumento de primer orden para controlar la vida y en su caso los abusos del Estado.

Otra circunstancia pone a los impuestos de actualidad. Se habla mucho de defensa y protección de la Familia. Es un enunciado excesivamente abstracto y falto de concrección, porque está de moda en ciertos ambientes escribir y pronunciarse de forma oscura que evite compromisos concretos y favorecer el transfuguismo. Pero si hubiese buena voluntad de expresarse claramente estos términos en torno a la familia podrían desgranarse en otros más claros, por ejemplo, el de aliviar a las familias de una presión fiscal insoportable. Muchas familias están amenazadas, incluso en su misma existencia, porque uno o dos de los conyuges llegan a casa cansados. Es obvia la relación entre impuestos, carestía de vida y felicidad conyugal. Los que quieran servir a la Familia con algo más que bobadas poéticas pueden ir estudiando las reglas morales de los impuestos.

El "otro" bicentenario: Por Dios, la Patria y el Rey




Ediciones Nueva Hispanidad
PRESENTA

Los realistas criollos
Por Dios, la Patria y el Rey

Colección El "otro" bicentenario
Con el patrocinio de la Fundación Francisco Elías de Tejada - Madrid
144 págs. I.S.B.N.: 978-987-1036-44-8
Argentina: $ 40.00.- España y resto de Europa: € 12.00.-
"España nos ha hecho la guerra con hombre criollos, con dinero criollo, con provisiones criollas, con frailes y clérigos criollos y casi todo criollo"
(German Roscio a Bolívar en 1820).

Este texto constituye un arduo y original esfuerzo por hacer comprender el proceso de independencia como el de la más devastadora Guerra Civil que haya arrasado a Hispanoamérica, tanto económica como espiritualmente, hecho condicionado e inducido por el voraz capitalismo inglés, al que sirvieron -en general de manera consciente- las nuevas clases dirigentes criollas surgidas de este proceso revolucionario. Sin embargo, no todos los americanos se sumaron a la revuelta, como generalmente se afirma, sin demasiado conocimiento. Los hubo en cantidad y calidad que permanecieron leales a su rey, y pelearon hasta el exterminio. A rescatar su memoria, y a indagar sobre sus razones, dedica el autor este lúcido trabajo.


José Manuel González

La "cueca larga" de los Pincheira
Una montonera realista en la independencia sudamericana

Prólogo de Luis Corsi Otálora
Colección El "otro" bicentenario
Con el patrocinio de la Fundación Francisco Elías de Tejada - Madrid
192 págs. 978-987-1036-49-3
Argentina: $ 49.00.- España y resto de Europa: € 14.00.-

Los Pincheira fue el nombre por el cual se conoció, durante la Guerra de la Independencia o de Secesión hispanoamericana, a una montonera, partida o guerrilla en la que militaron algunos oficiales del ejército realista de Chile, pero que, esencialmente, estuvo constituida por criollos de aquel país, como los hermanos Pincheira, quienes acaudillaron y dieron nombre a la hueste que luego de las derrotas de Chacabuco y Maipú, compartiendo, quizás la convicción del personaje de Ionesco en El Rinoceronte: “Soy el último hombre (...) Nunca capitularé”, permanecieron leales a las banderas del rey, apoyándose en numerosas comunidades indígenas de ambos lados de la cordillera e iniciando un combate que se prolongó hasta 1832, en la provincia del Neuquén, en suelo argentino.

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miércoles, 21 de octubre de 2009

HILAIRE BELLOC: Atacado por los liberales "católicos"

En 2008 la editorial Rialp, ligada a una conocida obra de la Iglesia, publicaba un libro bajo el título de "Cristianos en la encrucijada. Los intelectuales cristianos en el período de entreguerras". Libro de Mariano Fazio, que según parece es Rector magnífico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. El libro pretende ser una síntesis de la obra y pensamiento de la intelectualidad católica del período de entreguerras; concretamente estudia a: Berdiaeff, E. Gilson, Mounier, Maritain, Chesterton ,Dawson, T.S Eliot y H. Belloc... y es con este último, con el gran historiador y pensador inglés cuando nos tropezamos con esta sorprendente conclusión valorativa:

"Belloc es un pensador católico, pero al mismo tiempo tiene algunas ideas que osaría denominar clericales. En estas páginas, entiendo por clericalismo la no distinción entre el orden natural y el orden sobrenatural, el no respeto por la legítima autonomía de las realidades temporales. Las críticas al anticlericalismo, en cuanto corriente de la Main Opposition en Survivals and New Arrivals suscitan perplejidad; ¿Deben ser católicas las leyes en una sociedad o simplemente deben respetar el derecho natural? ¿Cuáles son los derechos políticos de los no católicos en una sociedad dirigida solamente por leyes católicas? Aunque es condivisible la afirmación de Belloc de que la neutralidad del Estado no sea neutral, la alternativa no reside entre un Estado agnóstico y uno confesionalmente católico, sino entre un Estado que respete y promueva la dignidad de la persona humana - todos somos imágenes de Dios no sólo por la gracia, sino por la naturaleza- y otro que quebrante esta dignidad. Cuando Belloc analiza la estructura de la sociedad del Antiguo Régimen, basado en la unión entre el trono y el altar, se evidencia una actitud nostálgica que hace de este autor un tradicionalista cultural...si Belloc hubiera podido leer la Gaudium et Spes y la Dignitatis Humanae probablemente habría recibido más luces para ofrecer una solución convincente al problema del Estado neutral agnóstico. Las propuestas de Gilson y de Maritain, ya estudiadas, abren camino a esos documentos conciliares y se alejan de las posiciones clericales de Belloc. (páginas 240-241)

No nos engañemos, Mariano Fazio no critica tanto el pensamiento de Hilaire Belloc como a toda la Iglesia Católica anterior al Concilio Vaticano II de la cual Hilaire Belloc era un hijo fiel y leal. Es acusado por estos “nuevos católicos seculares” por defender la doctrina que le enseñó la Iglesia. Quizás lo explique la postura contraria a la usura y a las plutocracias que siempre mantuvo Belloc. Este "nuevo catolicismo secular" tiene muy buenas relaciones con la banca y con las oligarquías económico-políticas del liberalismo católico.

El ataque al pensamiento del escritor inglés es un ataque a la doctrina tradicional católica. Mario Fazio se sitúa de pleno en la llamada “teología de la secularidad” surgida en y tras el Concilio Vaticano II; teología que se caracteriza por su obsesión en calificar de “clerical” a la Iglesia pre-conciliar, a la Cristiandad y a cualquier posición tradicional. Teología profesada y difundida por numerosos de los llamados “nuevos movimientos eclesiales”. Esta teología se caracteriza por incurrir de lleno en lo que el Santo Padre Benedicto XVI ha llamado “la hermenéutica de la ruptura”; es decir creer que el Concilio Vaticano II ha producido una ruptura con la doctrina tradicional de la Iglesia. Estos grupos hayan esta ruptura especialmente en la doctrina social y política; sus críticas a la cristiandad histórica y al magisterio social y político pontificio del siglo XIX, especialmente, acusados de “épocas y doctrinas clericales”; los sitúan en esta postura errónea de creer que es el Vaticano II quien deber juzgar e interpretar a la Tradición y no a la inversa como debe producirse en todo caso.

Porque de existir tal ruptura, por una coherencia vital, el católico debería rechazar el Vaticano II por contrario a la Tradición. Porque el dogma y la doctrina de la Iglesia sólo pueden "progresar" en un mismo sentido, sin contradicción ni variación sustancial.

Sólo recordaremos al señor Fazio que Santo Tomás enseña que el don divino que es la Gracia, es ofrecido para comunicarse a la naturaleza, incluso caída, por lo mismo la naturaleza sólo en la Gracia puede obtener con la elevación misma al orden sobrenatural , también la restauración y sanación de sus propias heridas en el orden natural y alcanzar sus propias perfecciones naturales. Todas las realidades humanas pueden y deben ser ordenadas, por ello, al fin último sobrenatural. La teología católica ha insistido siempre, frente a todas las herejías, que lo redimido es la “naturaleza humana” que es sanada y elevada. Todas las dimensiones que pertenecen a lo humano como tal son llamadas a ser salvadas y también a ser puestas al servicio de la salvación misma.

Las corrientes antropocéntricas de la filosofía moderna, con sus redenciones inmanentistas desintegran todo lo natural y su orden, ese orden que la Gracia pre-exige y que esta destinada a elevar. De aquí la necesidad y la legitimidad de toda acción que por los medios humanos defienda a la sociedad contra tales agresiones. Y de aquí, que la Iglesia haya hablado siempre de distinción entre los ordenes natural y sobrenatural pero nunca de separación.

Este era el sentido del lema del papa San Pío X: “Instaurar todo en Cristo”. Y esto es precisamente lo que niega esa teología de la secularidad tan en boga hoy en día en los católicos conservadores, que mediante un prejuicio de corte gnóstico que induce a considerar el orden natural como malo, como no asumible por la Gracia, llegan a considerar contra todo el magisterio y tradición de la Iglesia la secularización de la sociedad como un bien o en no vibrar ante la auténtica esperanza cristiana del Reinado Social de Cristo.

Hilaire Belloc: Defensor de la Fe. Frederick D. Wilhelmsen

Las Grandes Herejías. Hilaire Belloc

viernes, 16 de octubre de 2009

CENA DE CRISTO REY: Una cita a la que no podemos faltar

(Cena de Cristo Rey 2007)


ADHESIÓN DE LAS JUVENTUDES TRADICIONALISTAS A LA CENA DE CRISTO REY 2006

S.S. Pío XI estableció la festividad de Cristo Rey el último domingo del mes de octubre como “remedio contra el laicismo”. Lejos de introducir una enseñanza nueva la Encíclica Quas Primas venia a codificar una enseñanza multisecular de la Iglesia: el sometimiento de los poderes temporales a la realeza de Nuestro Señor Jesucristo, además de la realeza en lo espiritual y en los individuos y en la sociedad. Una situación de hecho y de derecho que en las Españas se conoció como Unidad Católica y que además supone restricciones para el culto de sectas y falsas religiones. No se trataba sólo de afirmar un principio escatológico, que Jesucristo es Rey del Universo y de todo lo creado, sino en una época de convulsiones y vacilaciones se recordaba los deberes de las sociedades para con el Creador. Además junto a la fundamentación genérica o esencial había razones pragmáticas para apoyar la realeza social de Ntro. Señor Jesucristo: los beneficios que aporta para la salvación de las almas la creación de un ambiente favorable, que forma parte del bien común, objeto de la política. Y así el grito de las resistencias populares contra la Revolución impía pasaba del “¡Viva la Religión!” a “¡Viva Cristo Rey!”. Primero por los cristeros mejicanos, aunque antes se había pronunciado en otros hechos contrarrevolucionarios del continente americano, y después por los carlistas. El grito, además de devoto tenia una alcance totalmente político, vinculado a la restauración de la realeza social de Jesucristo, al igual que en las luchas de la Vendée lo fue la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

En el año 1931, el último domingo de octubre de 1931, fiesta de Cristo Rey se celebró en el Hotel Londres de San Sebastián una gran cena para sellar la vuelta a la disciplina de la Comunión Tradicionalista de la llamada “escisión integrista”. Eran tiempos oscuros y sangrientos para la Iglesia que hoy se encargan de exaltar y desearían repetir. La cena fue un gran éxito, que certificó el avance imparable de la Comunión Tradicionalista que se reorganizaba con paso firme para salvar a la Iglesia y a España. Años después, en medio de la confusión subsiguiente al Concilio Vaticano II el insigne historiador don Manuel de Santa Cruz promovió la recuperación de dichas cenas en los años 60, de las que también salieron los núcleos principales de la resistencia española al progresismo y al modernismo. En los años 80 tomó el relevo de su organización el profesor Miguel Ayuso, presidiendo S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón en una ocasión el evento. Desde el año 2004 el renacido Círculo Antonio Molle Lazo ha tomado la determinación de seguir conmemorando la fecha en una cena la víspera de la fiesta (...).

Cartel de la Cena de Cristo Rey 2006


Discurso de José Miguel Gambra en la Cena de Cristo Rey 2006

Canción y video: ¡VIVA CRISTO REY!

martes, 6 de octubre de 2009

La necesaria revisión de la secesión americana en vísperas del bicentenario

(Bandera carlista con el águila bicéfala, símbolo hispánico que representa el poder de la Monarquía sobre el nuevo y el viejo mundo. Cuando en España no se ponía el sol...)

[…] Es cierto, lo acabamos de apuntar, que también en la península ibérica los primeros pasos de la revolución liberal coincidieron, desde luego de otro modo, con la “cuestión nacional”, mejor también aquí la de la “independencia”, que así se llama la guerra suscitada por la resistencia ante la invasión napoleónica. Subrayo lo de antinapoleónica, pues –pese a una distorsionadora historiografía dominante– no se trató tanto de una guerra contra el francés como contra el hereje, ya que los franceses que venían con Napoleón eran –así rezaba un catecismo patriótico de la época– “modernos herejes pero nietos de antiguos cristianos”. Por lo mismo que los franceses que llegaron con el Duque de Angulema apenas unos pocos años después, a reponer en 1823 al Rey y a liquidar al tiempo el régimen liberal, fueron recibidos con entusiasmo popular. Otra cosa es el comportamiento decepcionante del Rey Fernando tanto en 1814, derrotados los franceses (liberales), como en 1823, derrotados los liberales por los franceses (católicos). Como otra también la habilidad de los liberales para sacar tajada en todo momento, desde 1812, aprobando una constitución hechura de las ideas que el pueblo estaba combatiendo en los campos de batalla, hasta 1833, aupándose al poder con la sucesión femenina. Ello conduciría a relativizar la importancia del factor nacional, o más bien, a ponerlo en su sitio, pues los liberales que estaban en la Península lograron –cuadratura del círculo– establecer el liberalismo al tiempo que combatían a los heraldos del mismo.

No muy diferente es lo realmente ocurrido en América. Donde al inicio encontramos Juntas que protestan defender al Rey y a la Familia Real, secuestrados por Napoleón, mientras rechazan al hermano de éste. O donde también se vitorea al Rey y se rechaza en cambio el mal gobierno. Luego llegarán las justificaciones pseudo-escolásticas ampliamente estudiadas por Carlos Stoetzer. O la retórica nacional. En puridad, debajo del gran torrente de los acontecimientos, está la fuente de las ideas liberales, de los intereses económicos y de las potencias extranjeras.

Por eso, no es desacertada la visión que encuentra la raíz de la secesión no, desde luego, en la resistencia a una opresión trisecular, sino en la contienda fratricida prendida con ocasión de la mentada invasión napoleónica y que escinde tanto a unos españoles que viven en la vieja península ibérica de otros trasplantados a América, pero también a éstos entre sí, como a aquéllos entre sí. Contienda en la que se dieron toda suerte de confusiones y en la que en ocasiones fue dado, sí, ver a “realistas” masones y liberales junto con “criollos” católicos y tradicionales. Pero en la que lo común fue encontrar al pueblo sosteniendo la causa del Rey frente a unos libertadores de los que no esperaban conservaran la libertad cristiana sino instauraran la opresión liberal.

Los testimonios son múltiples y se hallan por doquier. Evoco tan sólo el del general Joaquín Posada Gutiérrez, tan próximo de Bolívar: “He dicho poblaciones hostiles [a la liberación independentista], porque es preciso que se sepa que la Independencia fue impopular en la generalidad de los habitantes; que las clases elevadas fueron las que hicieron la revolución; que los ejércitos españoles se componían de cuatro quintas partes de hijos del país; que los indios en general fueron tenaces defensores del gobierno del Reino, como que pretendían que como tributarios eran más felices que lo que serían como ciudadanos de la República”. Sólo olvida mencionar a los negros, casi unánimemente realistas, como ha demostrado en un estudio original el historiador boyacense Luis Corsi Otálora. Por eso, Ilustración liberal, masonería (sobre todo) inglesa e intereses de la plutocracia son los elementos principales de los procesos de secesión. El presidente colombiano López Michelsen, por no salir del ámbito de la Nueva Granada, habló por lo mismo en un ensayo notable de “la estirpe calvinista” de las instituciones republicanas.

No sería difícil extender, con los matices pertinentes, el juicio a toda América. La Corona, durante tres siglos, había sido el garante –ha dicho en un notable texto Ricardo Fraga– de la continuidad institucional, la unidad política y la totalidad territorial. Por eso la inacción e incomprensión fatales del rey Fernando VII ante lo que ocurría permitió el desbordamiento centrífugo de los gérmenes disgregadores de variado orden represados sin un solo soldado hasta entonces por la Corona. A partir de las que Marius André, en libro famoso prologado por Maurras y en la versión castellana por mi maestro Eugenio Vegas Latapie, llamó “las guerras civiles de la revolución” no sólo se tornó inviable el retorno de la monarquía y con ella de la continuidad, sino que naturalmente se inició (aunque no apareciera en los programas iniciales) “la secesión de la secesión”. Lo escribió el nicaragüense Julio Ycaza Tigerino: “La Independencia hispanoamericana no es solamente la separación de España, es un desmoronamiento total, como el desgranarse de una mazorca de pueblos. No es un movimiento de las provincias americanas contra la metrópoli, sino muchos movimientos. Ni una sola gran independencia sino muchas pequeñas independencias. Y todavía después de 1821 el proceso de desmoronamiento seguirá dentro de las mismas patrias independientes. Todas quieren ser independientes unas de otras, y en Centroamérica se llega hasta el ridículo de dividir la ya pequeña patria, recién separada de Méjico, en cinco minúsculas repúblicas.

Y es que la Independencia no fue otra cosa que el estallar del individualismo español, perdida la fuerza centrípeta del ideal hispánico que unificaba aquel inmenso Imperio. Por eso el proceso de la independencia no terminó con la separación de España. Siguió más allá en América con la separación entre sí de las provincias que formaban el Imperio mejicano, la gran Colombia y el antiguo Virreinato del Río de la Plata, y es el mismo que en España alienta aún bajo el separatismo vasco y catalán”.

(De Miguel Ayuso, Carlismo para hispanoamericanos. Fundamentos de la unidad política de los pueblos hispánicos, Ediciones de la Academia, Buenos Aires, 2007).

Libros recomendados: Bolívar: la fuerza del desarraigo ;

domingo, 4 de octubre de 2009

Mons. Zacarías Vizcarra y Arana. Apóstol vasco de la Hispanidad.


Mons. Zacarías de Vizcarra y Arana fue el mayor publicista del término Hispanidad a principios del siglo pasado y el gran artifice de la conmemoración de aquel día, frente a la anterior fiesta "de la Raza". En esta labor destacaron otros dos vascos: el poeta y diplomático Ramón de Basterra, que acuñó el término “Sobrespaña” y sobre todo Ramiro de Maeztu a través de su magistral “Defensa de la Hispanidad" Mons. Vizcarra insistirá siempre en que el término Hispanidad no fue invención suya.

Tan antigua es esta palabra en su sonido material, que la encontramos en el Tractado de Ortographia y accentos del bachiller Alexo Vanegas, impreso en Toledo, sin paginación, el año 1531 y conservado como preciosidad bibliográfica en la Biblioteca de la Real Academia de la Lengua. «De los oradores –dice Vanegas– M. Tull. y Quinti. son caudillos de la elocuencia, aunque no les faltó un Pollio que hallase hispanidad en Quintiliano», &c. (segunda parte, cap. V)

Más aún: es probable que los romanos del siglo primero después de Cristo empleasen la palabra «hispanitas» (hispanidad) para designar los giros hispánicos del latín de Quintiliano, en el mismo sentido que el propio Quintiliano usa la palabra «patavinitas» (paduanidad) al hablar del latín, de Tito Livio. «Pollio –dice– deprehendit in Livio patavinitatem», es decir: «Polión encontró patavinidad (paduanidad) en Livio.» (De Institutione Oratoria, libro I, cap. V).

Fue hijo de un voluntario carlista de profesión albéitar que cuidaba del caballo de D. Calos VII. Su lengua materna era el vascuence, del que dominaba varias variantes. El primer libro que escribió fue un Breve Catecismo en dicha lengua: Cristiñavaren Jaquinbide Labustua
A lo largo de toda su vida llevó su diario personal en vascuence.

Hablaba también varias lenguas europeas y varias lenguas indígenas de América. Con una arrolladora vocación para la pedagogía fundó e impulsó varias asociaciones de cultura religiosa amén de otras de carácter asistencial

Su hermano Ildefonso era presidente del círculo Jaimista de Abadiano, Vizcaya, a la llegada de la República. Hizo la unión con los mellistas que disponían de un local mejor y más capaz pero con muy poca asistencia de socios. Durante la República actuó en muchos mítines como orador en vascuence. Fue fiel a sus ideales hasta el final.

Mons. Zacarías Vizcarra por su posición antepuso su labor pastoral a cualquier compromiso partidista, pero no dejó de colaborar con el Carlismo. Precisamente en la Editorial Tradicionalista de San Sebastián publica una de sus obras principales: Vasconia españolísima. Datos para comprobar que Vasconia es reliquia preciosa de lo más español de España. En esta obra demuestra la intensa y fecunda relación histórica del pueblo vasco con el resto de los pueblos de España, con argumentos históricos, con razonamientos morales y con datos científicos. Explica como el vascuence fue la lengua de buena parte de la España indígena prerromana. Explica que los vascos son herederos directos del pueblo cántabro. Explica como los vascos fundaron la primera de las colonias españolas en el sur de Francia (Vasconia Francesa). Explica como Castilla fue fundada y poblada por los vascos. Explica como la primera dinastía castellana (Fernando I el Magno) fue vasca. Explica como Aragón nació en Vasconia, y su primer rey, Ramiro I, fue también vasco. Explica como el primero que escribió en lengua castellana fue un vasco. Explica la cooperación necesaria de los vascos en las empresas universales más gloriosas de la historia de España. Explica el origen burgués y en último término extranjero (la siempre enemiga Francia) del nacionalismo vasco y detecta ya en su momento la explotación política de este nacionalismo a cargo del marxismo más grosero.

En la revista Ecclesia publica varios artículos de gran profundidad doctrinal. Uno de ellos "Peligro para el bien común" denuncia la infiltración del liberalismo en el Régimen de Franco a principios de los años 40.

De su fecundísima labor de promoción de la Hispanidad recogemos el siguiente fragmento del artículo Origen del nombre, concepto y fiesta de la hispanidad:

Impropiedad e inconvenientes de la denominación «Día de la Raza»

Absolutamente hablando, puede darse explicación satisfactoria a la denominación Día de la Raza tomando esta palabra en un sentido metafórico, equivalente a «tipo moral» cualquiera que sea la raza fisiológica a que pertenezcan los que lo comparten. Pero como no se puede andar explicando continuamente a todo el mundo la significación impropia y translaticia del vocablo, asociamos instintivamente a la palabra su sentido fisiológico, y nos suena como cosa absurda hablar de «nuestra raza» a un conglomerado de pueblos integrados por individuos de muy diversas razas, desde las blancas de los europeos y criollos hasta las negras puras, pasando por los amarillos de Filipinas y los mestizos de todas las naciones hispánicas. En realidad, ni siquiera los habitantes de la Península Ibérica pertenecen a una sola raza. Desde los tiempos prehistóricos viven en España pueblos dolicocéfalos, braquicéfalos y mesocéfalos de las más diversas procedencias, que los historiadores no han sido capaces de fijar. A la variedad de las razas prehistóricas se añadió luego la mezcla de fenicios, cartagineses, griegos, romanos, godos, suevos, árabes, &c., &c... que ha hecho cada vez más absurda la pretensión de catalogar racialmente a los mismos españoles peninsulares. Son, pues, inevitables las sonrisas cuando se habla de «nuestra raza» ante un auditorio de blancos, negros y amarillos y aceitunados, sobre todo si no es blanco el orador. Por otra parte, tiene algo de matiz peyorativo para las demás razas del mundo el que nuestra supuesta «raza» no se llame «esta» o «aquella» raza determinada, sino precisamente LA RAZA por antonomasia. No es necesario insistir más para ver las razones que me movieron a escribir que me parecía «poco feliz y algo impropio» el nombre puesto originariamente al Día de la Raza. Lo he podido comprobar experimentalmente en varias partes de América durante mi estadía de veinticinco años en ella.

Ventajas de la denominación «Fiesta de la Hispanidad»

El concepto de la «Hispanidad» no incluye ninguna nota racial que pueda señalar diferencias poco agradables entre los diversos elementos que integran a las naciones hispánicas. Es un nombre de «familia», de una gran familia de veinte naciones hermanas, que constituyen una «unidad» superior a la sangre, al color y a la raza de la misma manera que la 'Cristiandad' expresa la unidad de la familia cristiana, formada por hombres y naciones de todas las razas, y la 'Humanidad' abarca sin distinción a todos los hombres de todas las razas, como miembros de una sola familia humana. Es una denominación que a todos honra y a nadie humilla. Todas las naciones hispánicas han heredado un patrimonio común, transmitido por antepasados comunes, aunque luego cada una de ellas haya aumentado su herencia con nuevos bienes y nuevas glorias, que constituyen el patrimonio intangible y soberano de cada una de ellas. Pero así como en las varias familias procedentes de un tronco ilustre la existencia de distintos patrimonios privados no impide el amor y culto de las glorias que abrillantan la común prosapia, así también en las naciones, sin menoscabo de las glorias privativas de cada una, cabe el amor y culto del patrimonio común, sobre todo cuando es necesaria la colaboración de todos los herederos para conservarlo y defenderlo. La denominación «Fiesta de la Hispanidad» presenta a todos los pueblos hispánicos este aspecto agradable y simpático de nuestra gran familia de naciones y constituye una invitación para el estudio y cultivo del patrimonio común, que a todos enorgullece y a todos aprovecha.

Cómo sienten la «Hispanidad» aun aquellos que no sienten la «Raza»

El día 13 de octubre de 1935 se inauguró en Buenos Aires la estatua del Cid Campeador, levantada en el centro geográfico de la ciudad, en presencia del señor Presidente de la Nación, del señor embajador de España y de otras altas representaciones. Pronunciaron los obligados discursos oficiales dos oradores que no llevaban apellidos de origen español ni podían sentir el ideal de la Raza, pero que supieron sentir y proclamar el ideal de la Hispanidad. El historiador argentino Dr. Ricardo Levene, al explicar la significación de la presencia del Cid en América la encontró en el concepto espiritual de la «hispanidad», que es común a todos los hispánicos, aunque no hayan heredado sangre española. «El pueblo del Cid –dijo–, como entidad ética, fue el creador de una actitud acerca de la fidelidad, acerca de la defensa del desvalido, la dignidad del caballero y el honor del hombre; no sólo el honor exterior, diré así, que nace obligadamente en las relaciones con los demás, sino el honor íntimo o profundo, que tiene por juez supremo a la conciencia individual. Del Cid en adelante, los héroes españoles e hispanoamericanos son de su noble linaje. Es que en América transvasó la desbordante vitalidad de la Edad Medía española, corriéndose impetuosamente por el tronco y las ramas la savia de la raíz histórica... La hispanidad no fue nunca la concepción de la raza única e invariable, ni en la Península ni en América, sino, por el contrario, la mezcla de razas de los pueblos diversos que golpeaban en oleadas sobre el depósito subhistórico. La hispanidad ha dejado de ser el mito del imperio geográfico... La hispanidad no es forma que cambia, ni materia que muere, sino espíritu que renace, y es valor de eternidad: mundo moral que aumenta de volumen y se extiende con las edades, sector del universo en que sus hombres se sienten unidos por el lado del idioma y de la historia, que es el pasado. Y aspiran a ser solidarios en los ideales comunes a realizar, que es el porvenir.» (El Diario Español, Buenos Aires, 14 de octubre de 1935, página 2.) Después de este discurso, que tuve el gusto de escuchar al pie de la estatua del Cid, fue recibida ésta oficialmente, en nombre del Municipio de Buenos Aires, por el doctor Amílcar Razori, que con breves y sentidas palabras entregó «para la contemplación artística y enseñanza moral de los habitantes la figura legendaria del Cid Campeador, hijo de nuestra dilecta España, duro, recio e indómito como las llanuras de Castilla que le vieron nacer, bravío guerrero de las gestas más mentadas al través de los siglos en los campos de batalla y docto en las Cortes ciudadanas, defensor del débil, paladín de la honra, libertador de pueblos, sostén del derecho y de la justicia, paradigma y síntesis, en fin, de las nobles, de las grandes, de las profundamente humanas virtudes españolas.» (El Diario Español, página citada).

Misión ecuménica de la Hispanidad en todas las razas del mundo futuro

Este mundo nuestro que se derrumba, víctima de luchas raciales y apetitos materialistas, buscará un refugio de paz y fraternidad en las veinte naciones católicas de la Hispanidad, salvadas casi íntegramente del incendio de la guerra y relativamente inmunizadas contra las más peligrosas reacciones de la posguerra. La Hispanidad Católica tiene que prepararse para su futura misión de abnegada nodriza y caritativa samaritana de los infelices de todas las razas que se arrojarán a sus brazos generosos. La Providencia le depara a corto plazo enormes posibilidades para extender en gran escala su acción evangelizadora a todos los pueblos del orbe, poniendo una vez más a prueba su vocación católica y su misión histórica de brazo derecho de la Cristiandad. Por eso es necesario estrechar cada vez más los lazos de hermandad y colaboración entre los grupos más selectos de la Hispanidad Católica, prescindiendo de razas y colores mudables, para afianzar más las esencias inmutables del espíritu hispánico.